29 diciembre 2012

Basta de hablar del pasado

Todo el 2012 he hablado del pasado, y es que durante este año ha sido la constante. Recuerdo que al iniciar este año que está a punto de terminar, comencé con una idea negativa, y parece que me acompañó hasta hoy. Pero no quiero seguir así, es momento de cambiar. Esto no es por arte de magia, todo tiene un proceso, y me parece tengo las herramientas necesarias para poder iniciar de otra manera. 

Es cierto, pudiera pedir más cosas, y algunas personas podrían decir que no tengo nada. Sin embargo a esto me enfrentaré todos los días, a toda hora, a cada momento. No hay de otra, tengo que echarle ganas, y porras, y ánimo porque lo que el 2012 me ha enseñado, es que así como a veces aplaudo lo de otros, este 2013 quiero terminarlo aplaudiéndome, sí, y es que esto no lo he hecho desde que entré a la universidad.

¿Qué importante es aplaudirme? ¿Por qué no buscar el aplauso de los demás? ¿No será que me estoy convirtiendo en algo narciso? ¡Quien sabe! Lo cierto es que quiero mencionar por última vez las dolencias que tengo hoy en mi vida, y que con orgullo muchas veces lo presumía este 2012. La primera es un dolor de espalda, a veces insoportable; un dolor de piernas que a veces no me permite hacer ejercicio, y aun así camino porque me encanta; una mala memoria por lo que he desarrollado la improvisación para rescatar de ello lo que necesite en el proceso; un carácter muy fuerte al punto de tomar decisiones radicales sin arrepentimiento; un problema de alimentación que no me permite bajar de peso que es provocado por mi ansiedad y por último el miedo a los lugares abiertos y viajes al transporte público, sin mencionar que temo hablar en público como no tienen idea.

Lo que mencioné antes es cierto, y como no creo tener visitas aquí, y quienes lo lean nunca me conocerán, pues lo escribo con toda libertad, al cabo, no creo que haya problema de que alguien se entere de esto. No me importa, si lo saben algunos, que lo sepan más. El objetivo de esto es que sea la última ocasión que lo mencione, y que si alguien quisiera saberlo, lo mande aquí, pa´que lo sepa.

¿Qué esperar del 2013? en realidad la pregunta sería, qué espero de mí para el 2013. Sería muy complejo decir qué, pero de lo que estoy seguro de concretar, es superar todo lo escrito en el tercer párrafo. ¿Cómo? Esa es la pregunta que me absorberá este año y no el para qué, y mucho menos el por qué, porque ya me aburrí de buscar y dudar. Creo que es el año de arriesgar, aunque siga solo en mi proyecto de vida, con el apoyo incondicional de la familia.

Normalmente esto se lo podría compartir a alguien de mi confianza, pero no es un secreto que quiera y tenga cosas qué superar, y esperar a que me diga eso que necesito, quiero, espero o tendría que escuchar, lo cual agradezco. Sino ver si alguien en este universo llamado internet puede darle otra visión, desde fuera de mi contexto, mi sistema, ideas, de lo que le parece que refleja lo que escribo.

No es el último escrito del 2012, pero no puedo terminar y comenzar pasivamente, porque de hacerlo, repetiría lo del anterior año. Quiero terminar trabajando y comenzar trabajando. No quiero pedir descanso  porque la última vez que lo pedí, estuve fuera de circulación por casi 3 años.

"Uno es lo que piensa, y piensa lo que imagina, e imagina lo que cree, y crea lo que sabe, y sabe lo que conoce, y conoce porque vive, y vive porque muere, y muere porque nada es para siempre, y siempre es el intento, y el intento es algo nuevo, y lo nuevo es lo no repetido, y lo repetido no es otra oportunidad, porque la oportunidad sólo es una, y una es única, único y única como tú y como yo en esto a lo que llamamos vida"

27 diciembre 2012

2012 agoniza... pero nunca morirá

Un año más está a punto de terminar, y comienza no inevitablemente, aunque lo neguemos, ver hacia atrás por un segundo y presenciar lo que se hizo y lo que no, y si realmente queremos aprender, ver qué consecuencias se han ganado, y poner en la balanza lo positivo y lo negativo de ellas. ¿Esto es sano en verdad? ¿No tendríamos que ver al futuro simplemente y ya? Recordar lo bueno es aceptable pero ¿Para qué recordar lo malo?

Muchos mantienen la idea ya casi comercial, de la presencia de la "depresión" en nuestras vidas en esta temporada. Todos mencionan que es consecuencia natural de la temporada como el clima, la duración del día, las expectativas externas, la economía. ¿Esto es razón suficiente para sentirse deprimido?

Hemos prostituido demasiado este síntoma, que sólo un síntoma, aunque muchos lo cataloguen casi casi como un miembro más de la familia, de que algo anda mal y que no es compensado. Sobre todo, observándolo desde un punto de vista más emocional, es el enojo, la molestia, la ira, etc. lo que desencadena el enojo en la mayoría de las ocasiones, y que la tarea difícil es identificar hacia quién, si al mundo o a uno mismo, aquí es donde el Psicoterapeuta entra al quite.

Lo importante, así como lo fue el supuesto fin del mundo, en realidad no termina un año, sino un ciclo en nuestra vida, y nada de forma inmediata cambiará, por más que lo deseemos y pensemos, aunque es un buen paso. Lo que realmente cambiaría al mundo, nuestro mundo, son las acciones, y si queremos resolver los supuestos que provocan "depresión" estos días, ¡aquí la solución a tus problemas! (no te creas... sólo son propuestas, nada es una receta de cocina... ni en la cocina):

Razón: "Es natural por la temporada"
Solución: Disfrútalo, si no puedes contra el enemigo, únetele.

Razón: "La duración del día"
Solución: ¿Te has preguntado que las luces navideñas, no son sólo adornos? ¡Tienen una utilidad! así como las lámparas (incluye focos ahorradores, lamparas incandescentes e iluminación pública). Para que la luz eléctrica, sustituya a la solar.

Razón: "Expectativas Externas"
Solución: No te fatigues buscando afuera lo que encontrarás dentro de tí. ¿No no tienes? Créalo  constrúyelo. No es tan cierto que "polos opuestos se unen", en realidad, todo lo que atraemos es un reflejo de lo que somos.

Razón: "Economía"
Solución: Sé que el trabajo no se hizo para la gente buena, sino para aquellos que no saben vivir, y es cierto. Así que si tienes la oportunidad de estudiar algo, para hacer lo que te guste y te paguen por ellos, no será trabajo. ¿Y si crees que no es posible? Creo que el egoísmo está presente, podrías compartirnos mucho más, sobre todo a tu familia y los que te rodean y que a veces no queremos ver.

Solución Extra: No prendas la televisión y quieras hacer algo similar a lo que vez, porque lo único que haces es destruir tu capacidad creativa y constructiva. Y comparar es sólo para los que han renunciado a la capacidad de ser uno mismo.

"En lugar de echar la casa por la ventana, echemos el enojo al basurero, cuando no lo necesitemos más"

20 diciembre 2012

No esperes el fin del mundo...

Dicen, como en varias ocasiones anteriores en mi vida, que el mundo está por terminarse. Sin mentirles, mi "primera vez" en cuanto amenazas del fin de todos los tiempos, fue cuando tenía alrededor de 10 años. Recuerdo que decían estaba por cumplirse la tercera predición de la Virgen de Fátima. Todos estaban muy atentos a esto porque por donde vivo, en Puebla, pues el volcán Popocatépetl tenía poco tiempo de haber comenzado actividad. ¿Porque cuando fenómenos naturales se presentan es síntoma del fin del mundo?

Esto es incierto, sin embargo puede que sea un síntoma del síndrome llamado "Población de Seres Humanos". ¿No crees que la verdadera amenaza del fin del mundo, fue cuando comenzamos establecernos y desarrollarnos como especia? ¿Por qué seguimos esperando la destrucción divina o astral, cuando en realidad los que estamos empujándonos al precipicio, somos nosotros mismos? ¿No diría Gabriel García Márquez que todo esto es "Una crónica de una muerte anunciada"?

Creo que si fuera tan repentina nuestra desaparición, sería lo mejor que nos podría pasar, sin embargo no tendría caso alguno, porque si existe la justicia como los hombres lo hemos establecido como valor desde años inmemorables, deberíamos de sufrirla tantito. Así que hasta para nuestro exterminio, tendemos a buscar nuestra comodidad.

El fin del mundo es el punto culminante de vida de cada individuo, la muerte. Y en todo caso sería el mundo de esa persona consciente, sin embargo el verdadero terminar de su mundo, es cuando quienes le seguian o recordaban, lo dejan de hacer pero queda su legado, quienes entonces le darán fin a ese mundo. De lo contrario, no existiría un fin del mundo, porque no habría quién lo sustente. Así que si algo nos llegara a pasar, no le haríamos ni cosquillas al universo, y sólo el tiempo dirá si realmente fue nuestro fin, si es que hubo un comienzo, porque no sabemos de dónde venimos, así que al no tener un inicio, no creo que haya un final. ¿Sí tenemos un inicio? ¿Hay explicaciones religiosas, científicas, entre otras que lo explican? Bueno, sí, pero mientras no superemos la parte de la interpretación por la de la descripción, seguiré escéptico en el tema.

Si el fin del mundo toca a tu puerta... déjala entrar... de todos modos algún día tenía que pasar. Pero un favor, entretela, así tardará más en tocar a la mía, a quien cuando llegue, recibiré y distraeré lo más que pueda, es lo menos que puedo hacer, para intentar ver que hemos aprendido lo más valioso antes de morir, vivir.

15 diciembre 2012

Si la Expectativa toca a tu puerta...

A veces tengo la sensación de no saber cuál es el objetivo de seguir adelante en una vida que cada vez se torna más complicada, y aunque he mencionado que ver hacia el pasado, no es la mejor idea, lo cierto es que tendemos a hacerlo, porque no hay de otra, es lo que hemos hecho.

Apenas revisando mis mensajes de celular, me di cuenta que, desde que lo compré, no he borrado ningún mensaje. Y con cada uno que he leído, sobre todo de las personas que en su momento eran significativas para mí, y algunas lo siguen siendo, me traen recuerdos y sensaciones, gracias a la emulación de emociones, que si no fueran por esos mensajes de texto, quizá algunas hubiera ya olvidado, o hubiera distorsionado su historia.

¿Con qué quiero llegar con esto? ¿Por qué no puedo dejar de hacer preguntas? Es algo tan simple y complejo a la vez, y es que hoy nos han creado la necesidad de publicar todo lo que nos pasa. Algunos comenzaron, como este blog, compartiéndolo de manera escrita, después fue a través de  fotografías, y hoy en día el video es lo que ha tomado más fuerza.

En el formato que sea, el almacenar nuestras memorias en dispositivos electrónicos, nos permiten a veces ser más claros en nuestro recuerdos, tanto que en ocasiones, es increíble pensar que hicimos algo, al pasar los años. ¿Por qué? Porque en la actualidad, gracias a otras experiencias, no nos permitiríamos hacerlo.

Sin embargo ¿No es rico a veces recordar las ocasiones que te rechazaron, te quisieron, te quedaron mal, te difamaron, te hicieron sentir culpable, te hicieron sentir feliz, triste, enojado, en fin, simplemente diferente? ¿Cómo hemos cambiado la interacción frente a frente, confrontando nuestras sensaciones a una comunicación intermediaria como lo es un mensaje de texto, una llamada, un correo electrónico, un inbox, un mensaje en herramientas sociales produciendo pensamientos utópicos de la realidad?

En otra época sería romántico, como alguna vez lo fueron las cartas. Aquellos momentos donde la interpretación era lo principal, y le poníamos nuestro sentir a lo escrito por otra persona, creyendo saber lo que la otra persona sentía en ese momento, aunque en realidad sentimos lo que queríamos que la otra persona quería decir.

Esta interpretación es muy peligrosa, porque a veces nos damos a la idea de una cosa, y cuando nos enfrentamos al hecho real, caemos en la desilusión o en la sorpresa, que era más de lo que nos imaginábamos.

Los sueños son hermosos, motor de nuestra vida, siempre y cuando no dejemos pasar a la Expectativa, cuando toque a nuestra puerta.

12 diciembre 2012

Yo tengo el valor, y me vale

El suponer que las cosas pasan, pasaron, o en el peor de los casos, pasarán, es síntoma de la duda que tenemos de lo que hacemos, hicimos o pretendemos hacer. Para muchos esto es importante para no equivocarse, sin embargo, si no nos equivocamos, no aprenderemos. Esto no quiere decir que debamos de equivocarnos siempre y tropezar con la misma piedra, y he aquí la clave "la misma piedra", la cual no deberíamos de encontrar de nuevo, porque se supone aprendimos. ¿Qué tan difícil es aprender? ¿En realidad aprendemos sin siquiera quererlo? ¿Estamos en constante aprendizaje?

Para algunos es imposible dejar de aprender, pero a veces tengo mis dudas sobre ello, porque veo que lo que hago hoy, y me di cuenta que debo modificar, no lo hago y termino haciendo lo mismo. Es entonces donde me pongo a pensar. ¿Qué tan innato es el aprendizaje? No estoy totalmente de acuerdo que por el hecho de leer y con ello saber, entonces hemos aprendido, como pretende el actual sistema educativo; ni tampoco ir por el mundo experimentando cosas y entonces conocer y pretender que la "La escuela de la vida" me de todas las herramientas.

He aquí la capacidad para generar los procesos necesarios para aprender, más allá del saber o conocer. Es donde la capacidad individual nos dice más, que la experiencia y los certificados académicos. ¿Tienes la capacidad para resolver problemas? ¿Puede uno hacer volar nuestra imaginación en momentos donde los manuales se quedan cortos? ¿Qué tanto nos justificamos de las normas, y qué tanto tenemos la capacidad de corromperlas en el beneficio colectivo y personal?

A veces el seguir órdenes, nos ponen en escalones cada vez más arriba, y con ello creemos que seremos exitosos, sin embargo ¿Qué pasaría si en realidad para ser exitoso, hay que ir de arriba hacia abajo? Esto sería inadmisible para los que se sienten arriba en estos momentos.

Así como hemos logrado descentralizarnos, creernos el centro del universo, debemos de cambiar, transformar, modificar nuestra percepción de quién o qué es más exitoso, de lo lograrlo, quizá estaríamos a punto de iniciar un cambio. ¿Tendremos la capacidad para hacerlo? Claro que por su puesto que sí, sin embargo el sistema donde estamos navegando, no nos dejará lograrlo por intereses del mismo sistema controlado por un gran monopolio llamado "Economía".

Recodifiquemos lo que vale a lo que nos vale, valiéndonos el supuesto valor del "valor".

07 diciembre 2012

¿La nueva era?

El sábado pasado, hemos comenzado una "nueva era", o eso es lo que puso como eslogan TV AZTECA, como si estuvieran en complicidad con la imagen que quisieron dar con la candidatura de un gobernador, aparentemente joven, a comparación de lo que tradicionalmente hacían antes. ¿No se supone que deberíamos los jóvenes identificarnos con él? ¿Por qué entonces el resguardo de los mismos? ¿No se supone que está allí gracias a la gente, y es a la primera que rechaza?

Podría, como es mi costumbre, hacer más y más preguntas sobre el tema, sin embargo estas no valen la pena cuando las cosas han pasado. Hoy vemos protestas, sobre todo de jóvenes, sin embargo, y a pesar de que la INEGI diga que somos más, la verdad, es que parece que no nos hicimos sentir en estas elecciones, y cómo hacerlo, si la mayoría no conoce más que al PAN, porque los que hoy tienen entre 18 a 22 años, cuando aun eran niños, nos le interesaba nada de la política y lo vieron pasar, y los más grandes, vieron el ilógico triunfo de Calderón, pero aun así, no llamó poderosamente la atención.

Fue hasta ahora que la crisis económica, social y educativa nos a pegado, a pesar de que el gobierno federal que ya salió siempre defendió una postura positiva, la verdad es que estamos muy mal, tan mal que hoy le damos el beneficio de la duda a un partido que regresó, creo, para quedarse, porque la izquierda no logra ponerse de acuerdo, y bueno, así no se puede.

Me parece que debemos de dejar ser los eternos "limosneros" que tocamos a la puerta del amo por un trozo de pan. Debemos de ver que quienes movemos al país somos los propios mexicanos ¿cómo? desde que compramos un dulce, hasta al momento de pedir préstamos que sólo nos endeudan más, si no, veamos lo que nos falta por pagar con la ya olvidada "Deuda Externa" que de seguro saldrá a flote próximamente. Dejemos de hacer eso, debemos de trabajar por nosotros y para nosotros. Desgraciadamente las políticas sociales siguen haciendo a la gente dependiente, y entre más dormidos y convencidos de recibir limosnas, mejor para los que tienen el poder.

Estamos a tiempo de no seguir como "borregos" las mismas acciones del pasado. Hoy debemos de ver atrás, pero no para repetir lo que sabemos no funciona, sino para crear nuevas formas de solución, y es sólo viendo por nosotros mismos.

No esperemos que pidiendo, nos den respuesta... mejor aportemos, aunque no den nada.

01 diciembre 2012

¿Necesitas el Estrés?

El estrés de cada fin de cursos se presenta de nuevo, y uno en lugar de aprender a manejar mejor los tiempos, parece que mantenemos las malas costumbres o hábitos de dejar todo al final, y sólo aprendemos a manejar la frustración que ocasiona el no tener todo a tiempo.

A veces esta adrenalina suele ser adictiva, y algunos, más que pereza, busca inconscientemente esta sensación a pesar de que puede o no resultar positivo cuando la calificación no es lo que se esperaba.

¿Tu te pones nervioso, angustiado, ansioso al momento de entregar algo al final de un curso? Quizá cuando leas esto, ya no estés estudiando, sin embargo, los que aun sí lo estamos "sufriendo", disculpen, haciendo, porque si en verdad lo sufriéramos, quizá ya hubiéramos roto la pauta de esta conducta, que por mucho sabemos, nos provocará más disgustos que alegrías.

Esta entrada la estoy escribiendo desde hace dos fines de semana, y los trabajos de la carrera no me han permitido publicarlo. ¿Será algo similar cuando tenga que trabajar? ¿Descuidaré mi familia como lo hago ahora con este blog?

En realidad sería difícil responder en el pasado lo que sucederá en el futuro, sin embargo, podemos hacer cosas para que en el futuro tomemos las mejores decisiones. Hoy sería complicado saber si será así o no. Uno no sabe si me quede desempleado y tenga que quedarme todo el día en la casa. No se si tenga alguna pareja y entre los dos enfrentemos los gastos, y si hay "chamacos" entonces la cosa cambia. Y si pasa algún accidente, que por lo general son incidentes, también cambian todo sin que nos demos cuenta.

Ante todo ello parece que nos gusta estar en constante presión. Al dejar de ser dominados por la naturaleza en un gran porcentaje, nos hemos dedicado a mantenernos en alerta con tareas tan absurdas como el trabajo. ¿No se supone que el trabajo es bueno para el ser humano? ¿El trabajo lo hacer productivo y con ello gana un lugar dentro de la sociedad?

Puede que socialmente sea así, pero el gran porcentaje de la población no hace lo que le gustaría hacer. Hoy en día estamos "estupidizados" con pensamientos serviciales que productivos. Hoy me entrenan para hacer bien mi trabajo, no para disfrutar mi trabajo. Hoy nos adaptamos al campo laboral, no el campo laboral se adapta al contexto. Así que a trabajar más de 8 horas, en lo que no nos gusta, alimentando el infierno de una familia donde quizá nunca quisimos estar, pero que la presión por ser padre voluntaria o involuntariamente, por decisión o por accidente, nos comprometa darle una mala educación a un ser humano que no pidió venir al mundo.

¿Cómo pasamos del estrés académico a la reproducción humana? Aunque no lo parezca, van de la mano. Uno estudia para evitar de manera temprana la reproducción humana, con el sopretexto de darle lo mejor, aunque en realidad lo mejor sea darle mil pesos en lugar de un abrazo o cinco minutos de atención. 

No nos hemos dado cuenta que estamos entrando a un círculo de exigencias autodestructoras. Si seguimos esperando todo al final, seguiremos viviendo al límite ¡Qué emocionante! sin embargo, eso a la larga hará perder más de lo que ganaríamos si fuéramos más lentos, más asertivos, más... más uno mismo, ver hacia uno mismo para saber lo que necesitamos y no lo que socialmente hemos aprendido a necesitar.

Si necesitas lo necesario, necesitarás más y más necesidades innecesarias que si necesitas necesariamente lo necesario.

11 noviembre 2012

¿Tú te dejas deslumbrar o te dejas sorprender?

El hablar del tiempo, es casi imposible ignorar el pasado, porque es aquello que hemos vivido, que nos ha sucedido, que nos ha pasado, que nos ha dado experiencia, pero no necesariamente es garantía de ser más experimentados.

Es imposible no cometer los mismos errores, porque de hacerlo seríamos expertos en el problema, y tenderíamos a repetir el mismo problema porque es el único camino que se conoce para resolverlo. A veces nos dedicamos a resolver un problema con una acción que nos provoca otro, aparentemente menor, el cual no resolvemos, y resulta ser "mucho más caro el caldo que las albóndigas".

Es interesante ver que caemos en el confort y comodidad con bastante facilidad. A veces el predecir o saber lo que va a suceder en el futuro gracias a la probabilidad que te da la experiencia, puede ser más contraproducente. No es que esté en contra de la experiencia y el saber, los dos ejes que conforma, desde mi muy particular punto de vista, el comportamiento humano, sin embargo a veces pasamos de ser previsores a prejuiciosos con más facilidad.

¿Qué podemos ganar o perder con la experiencia? ¿Es inevitable perder la capacidad de asombro? ¿Será igual sorprenderse que deslumbrarse? Muchos confundimos estas dos palabras. Muchos dejan deslumbrarse por lo que ven, escuchan o sienten y creen que es algo asombroso, sin embargo creo que hay una gran diferencia. El primero sólo es momentáneo, en un instante, fugaz, efímero. El sorprenderse es un conjunto de admiración, de conocimiento previo, de sorpresa ante el cambio de algo que no se esperaba por aquello conocido.

Esta es mi forma de ver cada uno de estos conceptos y muchos puede que no estén de acuerdo, pero es lo que he concluido tras un rato de reflexión sobre lo que me ha pasado en los últimos meses. ¿Cómo puedo sustentar la diferencia? Que cuando me he deslumbrado, tiendo a verlo de forma positiva, con agrado; las ocasiones en que me he sorprendido, no siempre es con agrado, a veces puede ser algo totalmente desagradable. Aquí es donde las expectativas entran en juego.

No todo lo que brilla, sorprende.

04 noviembre 2012

Si pude es porque Quise

Estamos al final de un año 2012 que parece será importante. Este año, aunque no ha terminado y tengo muchas cosas qué hacer, como espero tú también. Se siente, a pesar de que son dos meses casi completitos, que estamos a nada de llegar al 2013. ¿Qué esperas encontrar el próximo año? ¿Encontrarás a la persona que acompañarás o te acompañará el resto de tus días? ¿Te conocerás más? ¿Comenzarás algo nuevo?

Puedo seguir escribiendo más y más preguntas sobre eso, pero desgraciadamente nos quedamos mucho en lo que queremos hacer, pero no lo que vamos a hacer.

¿Cómo lograr pasar de la idea a los hechos? En realidad sería una irresponsabilidad comenzar a dar consejos, porque cada uno tiene sus propios recursos, y verá la forma de lograr lo que se propone. Aun así les comparto lo que voy a hacer, mejor dicho, estoy a punto de hacer, aunque pensándolo bien, he comenzado a hacerlo. Es simplemente "Construir mi futuro, una pieza a la vez".

Esto lo han dicho muchos quizá, y como toda frase, se queda allí sin ser utilizada, aunque tenga una utilidad. También dejaría la frase sola, para no influir en la tu reflexión, o eso hacía en Twitter donde no podía dar más explicación, pero como esta frase no es mía, y quizá no leas esta entrada ni las demás completas, te diré lo que significa para mí.

Para hacerlo, tendría que compartir mis planes, y aunque no soy supersticioso, he aprendido a no hacer promesas que no voy a cumplir, así que les platicaré que, para iniciar el trabajo que llevo, tuvieron que pasar años para ir descubriendo herramientas y tener lo necesario hoy. El darme el tiempo para saber qué necesito en un momento determinado de mi vida, era algo que hacía no de forma consciente. Hoy lo intento, y aunque no tiene la misma magia, sí es agradable saber que lo que hago me llena. 

Este es el inicio para todo plan. Por ejemplo, y créanme que son cosas que ya comencé a hacer. Quiero bajar de peso: ya comencé a buscar y probar cosas para agarrarle el gusto, que sean sanas y no muy caras. Quiero mejorar mi rendimiento en la universidad: Estoy buscando una forma de trabajo que me permita entender más lo que leo, inclusive permitirme utilizarla ya como profesional. Quiero querer lo que quiero: He comenzado a sentir, a respirar, a saborear, a escuchar, a observar lo que me rodea, y aprender a codificar de manera diferente lo que hasta hoy aprendí ante situaciones externas, como ejemplo, desde una amanecer azul y radiante; hasta una desilusión emocional,

¿Después de tanto "choro", cuál es el objetivo de todo esto? Que es buen momento para iniciar motivado y enfilado a la meta el próximo año. Es momento de identificar aquello que necesitamos hacer. Desde una visita a un lugar, hasta lo que necesitas tramitar en la escuela o el trabajo el próximo año para que nada te caiga de sorpresa más que aquello que la vida te ponga para que aprendas más.

"Querer es Poder, dicen, yo creo que Si Pude es porque Quise"

¿Qué estoy haciendo aquí?

Se que por escribir en un blog, sobre todo hoy en día cuando hay mucho más competencia en internet, sin contar aquellos que son apoyados por una editorial, además de no estudio nada a lo que se parezca a literatura, pues menos voy a ir generando la técnica necesaria para poder entregar algo con calidad.

Mi tirada no es volverme famoso, ni que sea un blog popular. Quizá puedas comentarme que si no busco eso entonces ¿qué estoy haciendo aquí? En realidad poniendo lo que me hace reflexionar en ese momento de acuerdo a lo que pasa ese día, esa semana, ese mes, y por qué no, del año.

Me va a ser posible escribir más seguido y en el momento en que necesite compartirlo, claro, si las actividades durante el día lo permite. ¿Por qué hago esto si quizá a nadie le interesa? Pues no lo se en realidad, sin embargo tengo curiosidad de comenzar una especie de bitácora, pero como es claro que no voy a poner detalles de mi vida, sí quiero compartir lo que en ese momento me permitió pensar, reflexionar, darme cuenta de algo, en fin, si algo en mi vida, nada interesante por cierto, es extraordinario, y así aprender o recuperar la capacidad de asombro que la cotidianidad, a veces, elimina.

¿Para qué escribir? ¿Por qué compartirlo con personas extrañas? ¿Na ya hay demasiada basura en internet? Bueno, creo que mientras no lo controlen de forma indiscriminada, y antes de que todos seamos delincuentes cibernéticos en potencia a nivel jurídico, pues es buen momento de hacerlo, y espero que muchos más se animen, es terapéutico. Y el compartirlo no me es un problema o causante de conflicto, a pesar de los peligros que hay, pero hago esto porque simplemente me está gustando.

Esta entrada no es como las otras, y escribiré en la siguiente entrada lo que reflexioné en octubre y cómo se deslumnra noviembre, desde los ojos de un Psicólogo. Buen día, tarde, noche o madrugada.

03 noviembre 2012

Persona vs Cosa

A veces las cosas materiales tienen un gran peso en la vida de las personas. Las cosas como los reproductores de audio, video, equipos móviles, en fin, cualquier aparato portátil, se convierte casi de manera inevitable en parte de uno. ¿No me crees? Me gustaría saber que sientes cuando llegas a olvidar tu celular, o en el peor de los casos, a perder.

Me refiero que lo material es de esas cosas que van y vienen en la vida, y su valor económico va transformándose con el tiempo, al tener estos aparatos junto a uno, y más cuando estos te salvan de una calificación, una presentación de trabajo, una tarde, noche o madrugada de fiesta, o simplemente una llamada en el momento indicado. Cuando uno comienza a sentirse respaldado por una herramienta, pareciera que las cosas cambian o que esta mantendrá nuestra certidumbre. 

En la vida, creamos herramientas cognitivas para resolver problemas, a la cual recurrimos y adaptamos en dificultades futuras, una aparato portátil tiene una función similar. ¿Por qué? Porque una herramienta no es para siempre. Hoy podemos hacer algo que nos permita obtener lo que necesitamos, pero conforme pasa el tiempo, hay que modificarlo, adaptarlo, transformarlo, recrearlo. Y cuando ya no se puede hacer más, entonces dejarlo ir.

¿Cómo pasé de los aparatos electrónicos a los andamiajes cognitivos? En realidad no me traslade de un lado a otro, sino que estoy describiendo a los dos al mismo tiempo. 

Hoy escucho que algunas personas cambian aparatos portátiles de manera constante. Cambian de modelo al mismo ritmo como salen nuevos. ¿Por qué? En realidad no lo sé, pareciera no logran identificar ya el "valor emocional" y el "valor del dinero". Pareciera que éstas van de la mano, y que uno va a la búsqueda de lo último para encontrar por default lo primero. Quizá funcione, sin embargo este privilegio es sólo para algunos cuántos.

Cuando algo nos cuesta o va a costar, nos preparamos primero de manera emocional para recibir un beneficio económico, para no desperdiciar la oportunidad. Si estamos en necesidad económica, prepararse para no mal gastar lo poco que se consiga en cosas banales. Si tenemos necesidad afectiva, hay que prepararse para ser recíproco y no escéptico al momento de tenerlo. 

Cuando tenemos una necesidad, tendemos a ver primero el "por qué" y no el "cómo". Creemos que, lo que llega a nuestras manos, es nuestro, porque lo adquirimos gracias a las ganas y esfuerzo, más ignoramos el proceso que nos llevó a estar aquí y ahora. Vemos al otro como un objeto, como un trofeo, mas no como una parte del proceso de vida.

Las herramientas nos permiten hacer camino en la vida, y desecharlas cuando estas no nos sirvan. Estas herramientas sumadas, nos dan como resultado la descripción del proceso de cómo es que llegamos a un punto determinado. 

Como vez, a las personas no las menciono, porque no son herramientas. Si las viéramos así, bueno, creo que al final nos quedaríamos tan sólo con el recuerdo de que alguna vez estuvieron allí y que quizá hoy pudieran acompañarnos en esencia.

¿Cómo lograr no ver al otro como algo que satisfaga mis necesidades? Eso dependerá de lo que tus emociones dicten, para reaccionar asertiva y recíprocamente ante el otro. Y quizá cambiar el "Quiero que quieras estar conmigo" o "Quiero estar contigo" por "permíteme acompañarte en esta etapa a la que llamamos vida".

"El imponer... garantiza, el proponer... motiva, el acompañar... " 

31 octubre 2012

Las necesidades innecesariamente necesarias

Es de madrugada, y se supone estaría durmiendo en este momento, sin embargo, estoy con ganas de escribir, causándome una pregunta ¿Puedo crearme una necesidad o la necesidad hace que crea que tengo que hacer algo?

Esta pregunta imagino, ha surgido en la cabeza de muchas personas, y el pensamiento de cada uno es tan subjetivo y diverso, que sería imposible determinar qué pasa con aquello que le hemos nombrado "necesidad".

La prostitución de este concepto, me ha puesto en una zona vulnerable y como blanco del bombardeo de la influencia incesante del mundo que me rodea, creyendo que lo que necesito es aquello que me ofrecen. ¿Necesito tomar un refresco? ¿Necesito tomar una cerveza? ¿Necesito comer un taco (mal llamado burrito)? ¿Necesito dinero?

Cualquiera, sobre todo éste último, me diría que sí, porque no hay otra forma de conseguir alimento mas que utilizando este documento de intercambio. Me pregunto: cuando he ido a la tortillería y le pides una tortilla recien salida de la máquina ¿te la niegan? es cierto, se necesita un poco de maña, pero cuando el del negocio te conoce, como fue en mi caso, nunca me lo negó. Cuando vamos por el mercado, y llega uno a pedir un jitomate, cebolla, etc. a veces te lo dan, y si juntas una papa, un jitomate, una chile chipotle, un dientecito de ajo uno puede hacer una ensalada que apasigue el hambre, un verdadera necesidad fisiológica.

Entonces ¿Por qué trabajar para comprar cosas innecesarias? Fácil, porque lo que nos sobra es el dinero, y hay mucho, pero mal distribuido. Las supuestas necesidades que inhiben a las reales como el caminar que es sustituido por un camión, el de buscar y cocinar sus alimentos sustituido por comida chatarra, en fin, podría llenar de ejemplos este párrafo, pero ¿qué hacemos sustituyendo aquello que nos hace un bien por otra que nos hace mal? La apariencia.

No todo lo que brilla es oro.

29 octubre 2012

Escalón o Apoyo ¿Cuál es la diferencia?

Una semana más, una semana que tiene que ser diferente. ¿Por qué? Simplemente porque de hacer lo mismo que la semana pasada, sería imposible. Siempre hay algo diferente que hacemos, a veces, tan imperceptiblemente, que no nos damos cuenta. ¿De verdad crees que haces siempre lo mismo cada semana? ¿Crees que haz caído en la monotonía? 

A veces este es un pretexto que nos decimos, cuando hacemos más de lo mismo en nuestras vidas, pero no necesariamente hacer lo mismo es monotonía. A veces los cambios están más allá del pensamiento, más allá de nuestras acciones, más allá de lo que sentimos, más allá de lo que persivimos. ¿Tienes alguna idea de dónde comienza el cambio?

Lo cierto es que los cambios son inevitables, y si nos aferramos a mantenernos es un punto, los demás nos empujarán a zonas insospechadas, en el mejor de los casos. Pero seamos por un momento fatalistas, esas mismas personas nos pueden arrojar a sitios donde nunca quisimos estar.

El tener una visión propia del "qué hacer", es mucho muy importante, para poder nadar entre el río de ideas, creencias, costumbres, tendencias, etc. de las demás personas, terminando por servirle a los demás como escalón y no como apoyo para sus vidas. ¿Qué diferencia hay entre ser un escalón y un apoyo, si los dos fungen como andamiajes? El primero es un objeto construido con un fin, el segundo no construido, sino creado con la suficiente fuerza para no ser pisoteado por los demás, y aun así, permitir que el otro pueda subir.

Hay cuatro personas que andan por la vida, tras una búsqueda casi inalcanzable para ser feliz:

1) Aquellas que van por la vida con un fin en concreto, ser los mejores, sin ayuda de nadie, porque de quienes utiliza para crecer, son personas a las que ve como escalones, y su forma de vivir es utilizar al otro para estar sobre él lo antes posible, y mantener un estatus socio-económico alto. Son aquellos que creen que la vida es competir y ganar cueste lo que cueste.

2) Personas que van en su vida, caminando por lugares insospechados, porque así lo han decidido. No pretenden estar más allá de lo que sus capacidades le permitan, sin embargo, no se permite que otros le impidan ir a donde quiere ir. La sociedad es un punto de referencia y retroalimentación, pero no la guía de su camino, sino que es un camino paralelo que le permite elegir con libertad, hacia dónde quiere ir y con quiénes ir. No pretende utilizar al otro, ni dejarse ser utilizado, sino aportar y aprender nuevos conocimientos que le permitan seguir su camino alterno que le da libertad a él y a los demás de ser quienes quieren ser.

3) Aquellas que van por la vida, a expensas de aquello que las demás personas quieren, necesitan, a veces haciendo cosas que no quieren, pero si el otro lo requiere, está allí, a pesar de las consecuencias. Personas que dependen de otra para vivir, para tener certidumbre en su vida, porque no es posible que lo encuentren en sí mismo por el miedo a conocerse, cambiar, y perder todo aquello que han ganado. No les importa si están bien, lo esencial es que el otro esté bien para sentirse útil, y el reconocimiento sirva como alimento de bienestar.

4) Personas que no se interesan por sí mismos y tampoco se interesan por los demás. Viven amargados, conformados, encerrados, vulnerables, auto-victimizados de la vida, la cual resulta ser paradójica y negativa, donde su punto de confort es la contemplación desde un sistema aislado, casi cerrado.

Esta es una clasificación arbitraria y variable de acuerdo a la situación y contexto que vivamos, podríamos adoptar una o la combinación de algunas para adaptarnos a esta vida tan cambiante., Espero hacer una investigación para ver si de verdad estas clasificaciones generales aplican, pero por el momento me gustaría saber si estás o no de acuerdo, porque quizá haya más, o sobre alguna de ellas.

Uno en la vida tiene que elegir si ser el camino del cambio, tomar el camino del cambio o construir el camino del cambio.

26 octubre 2012

"Querer que quiera" vs "quiero querer"

Seguir con las mismas pautas de comportamiento, es decir, haciendo lo mismo porque se ha convertido hasta cierto punto en costumbre, no nos permite seguir adelante en esta vida tan cambiante y estática a la vez, y pareciera que lo único que hacemos es resistirnos a una entropía inminente.

El cambio a veces está en nuestras manos, pero se nos pueden ir como el agua sin que nos demos cuenta. Hemos perdido la sensibilidad para saborear, para disfrutar, para degustar lo que tenemos. Lo que se hace es ignorar mucho de nuestro alrededor, y cuando algo es tan fuerte como un espejismo, nos aferramos a aquello, aunque nos haga daño.

Estamos en una etapa de nuestra historia, donde todos tenemos la capacidad de señalar lo de los demás, como quizá ahora lo esté haciendo, sin embargo, pocos tienen la capacidad para verse a sí mismos, y con responsabilidad saber qué tener y qué dejar ir.

El saber qué ganamos o qué perdemos lo sabemos mucho tiempo después de haberlo encontrado. A veces la ansiedad que causa la certidumbre es casi imperceptible, aunque estemos perdiendo más de lo que creemos haber ganado. Es casi imposible darnos cuenta de que hay cosas en nuestro ser que no nos permiten cambiar. ¿Por qué permanecer allí? Es imposible saberlo, porque tu o yo nos es difícil encontrar la respuesta en uno mismo. Lo único que sabemos es que nos permite vivir.

No siempre obtendremos lo que queremos, y menos querer que otra persona quiera lo que uno quiera. Si tanto nos interesa que suceda eso, hay que solicitarlo, nunca imponerlo, y esperar a que el o ella elijan si ceder o no. De lo contrario, lo único que lograremos es que pierda aquello por lo cual permitió que su historia fuera parte de la propia, eso a lo que llamamos esencia.

Todos somos parte de todo, y si uno cambia sus pautas de comportamiento más allá de lo cognitivo, aquello a lo que llamamos experiencia, podremos modificar nuestro alrededor y generar ese cambio que tanto estamos esperando gracias a la certidumbre del presente, y la esperanza de que alguien externo lo logrará.

Nunca podremos golpear con nuestro puño a una roca y romperla, pero sí podremos acariciarla y transformarla con constancia.

21 octubre 2012

Cambiando al... mi mundo

La velocidad de la vida es tan rápida, ¡tan rápida! que a veces no nos damos el tiempo de poner una pausa en nuestra vida porque es más peligroso lo que nos persigue, que aquello que nos espera. ¿Has sentido que la vida se pasa como rayo? ¿Uno voltea hacia atrás y vez tan cercana la niñez ahora que estamos cada vez más viejos? ¿El tiempo lo podemos controlar?

Muchos le tememos al tiempo, porque pareciera que que nos va comiendo vivos, y no es una idea tan errónea  pero creo que eso dependerá de cómo utilizamos el tiempo, y no de cómo el tiempo nos utiliza a nosotros, aunque más que nos utilice, más bien sería que nos absorba, y vivir con la frase en mente "No tengo tiempo" intentando divorciarnos o negando su existencia, cuando en realidad vivimos con y por él, y recordemos que uno vive a partir de lo que piensa, aunque este pensamiento sea un engaño.

Ver que el tiempo cambia, dependerá de cómo lo enfrentemos, de cómo lo queramos ver, escuchar, sentir. Quizá para muchos ver algo en cámara lenta o todo lo contrario, como si uno estuviera en una montaña rusa, provoque mucha angustia, y ¡cómo no! si es complicado enfrentarse a lo que viene, que se sumará a lo que ya ha pasado.

No quiero decir que esto es malo, al contrario, si manejáramos mejor el tiempo, entonces aquello que nos persigue, lo transformaríamos en herramientas, en lugar de piedras; serían más aprendizajes, más experiencias, más conocimiento y no más piedras, aquellas con las que tropezamos, y en lugar de superarlas o transformarlas, sólo las cargamos e ignoramos. Piedras, piedras a las que no queremos renunciar porque no queremos ser libres, porque el ser libre conlleva un gran poder y una gran responsabilidad, y ésta última pareciera ser un mensaje de acorralamiento, de obligación, de limitación, de encierro. 

Hay que cambiar de perspectiva, desde un enfoque diferente, desde una visión... quizá no optimista, sino sincera y valiente, porque nos movemos afuera, cuando moverse por uno mismo, entre nuestras emociones, nuestros sentidos, nuestros pensamientos, nos harán libres al respetarnos, amarnos, querernos, aceptarnos, al no criticarnos, en fin, saber que tenemos el poder que nos otorga nuestra libertad, para vivir con libertad en un mundo clasificado y encadenado a la efímera idea de libertad condicionada que la mayoría de la sociedad alimenta con algo que buscamos en objetos, inclusive en personas a las que hemos convertido en objetos, para complementarnos, para satisfacer tres cosas que a la larga no nos permitirán ser libres: La conformidad, la comodidad y el confort.

Si veo al horizonte, descubriré lo hermoso del universo... si veo hacia dentro de mí, descubriré el tesoro que el universo me ha dado y he querido guardar... y si logro ver en los ojos de mi par el universo de sus ser, entonces estaremos cambiando el mundo, su mundo, mi mundo.

17 octubre 2012

La acción del futuro depende del pasado en el presente

Hay ocasiones donde uno sabe que nuestros actos, pueden tener consecuencias, éstas últimas, no terminan por ser reconocidas, cuando aparentemente no se presentan, y peor aun, creemos que ya pasaron y nunca regresarán. ¿Es verdad que uno paga lo que debe? ¿Qué tan cierto es que uno cosecha lo que siembra?

Lo cierto es que de alguna u otra forma, toda acción que llegamos a generar en esta vida, llega a tener consecuencias, a la larga, a uno mismo o a quienes nos rodean. Es importante tenerlo en cuenta porque a veces vamos por la vida diciendo lo que creemos solucionará nuestras dificultades, sin tener en cuenta que ésta acción, aparentemente insignificante, tendrá una reacción positiva y negativa, pero muchas veces lo negamos o peor aun, decimos que es imposible porque no era la intensión de que el resultado fuera negativo. ¿Será verdad que la intención es lo que cuenta, independientemente del resultado negativo? ¿Qué tan válido es decir que lo importante es que todo saliera bien para mí, sin importar que el dañado sea otro?

Es cierto que hay cosas que hacemos sin querer. También es cierto que la falta de experiencia no nos permite ver más allá de la situación para prever las consecuencias, sin embargo, sí podemos asumir las consecuencias, e intentar enmendarlo. 

El reconocerlo es un primer paso, pero no lo más importante. Lo más importante es tomar ese aprendizaje como base para no caer en el mismo error, y si uno cae, entonces saber qué hacer para asumir con responsabilidad las consecuencias.

Qué difícil es ver hacia el futuro, y saber lo que nos espera y prepararnos para enfrentarlo; más complicado es verlo y no quererlo ver, aunque sepamos el daño que ocasionará por mantener la calma en el presente; y mucho más complejo actuar en el presente sin importarnos el devenir de los tiempos.

07 octubre 2012

La esencia no tiene caducidad

Estoy notando que escribo con personalidad múltiple,  es decir, que cambio de primera a segunda y tercera persona de forma arbitraria, como si fuera en un automóvil, moviendo la caja de velocidades inconscientemente con el peligro de morir en el intento. ¿Esto te pasa en una conversación cotidiana? ¿Podríamos hablar en primera persona todo el tiempo? ¿Es importante ser estructurado todo el tiempo en nuestro lenguaje?

Sería correcto si lo hiciera, pero no puedo. Es a veces inconsciente la forma en que hablo, y cómo no, si la forma en que me expreso hoy es resultado de más de 20 años de una mala educación y costumbres extrañas que con la presión social tendré que modificar, o eso espero, de lo contrario seguiré hablando de la misma manera. Pero ¿cómo influye la sociedad en mi forma de hablar? ¿Cómo es posible que personas que vivimos en los mismos lugares tenemos similitudes y diferencias muy marcadas al hablar?

Es impresionante notar el cambio de tono que uno tiene al hablar, sobre todo cuando eres de una región, vives en otro por un tiempo y regresas. Uno siente que habla igual que cuando partimos, pero lo cierto es que no. Otro ejemplo es cuando dejas de frecuentar a una persona, pasan los años, y pareciera no ser el mismo.

Algo así pasa cuando llegas a cambiar los objetivos de tu vida. A veces pareciera que vas por el camino que te trazaste, pero en un punto insospechado, algo cambió y ese detalle aparentemente desapercibido sobresale y ocasione ruido en las demás personas. ¿Lo has vivido? ¿Qué has hecho en estos casos? ¿Has tenido que regresar a las ideas anteriores para mantener lo que tenías cuando estabas en vía de un cambio?

Esto me está pasando en estas últimas semanas. Parece que comienza un nuevo proceso en el que los cambios comienzan a tener repercusiones a mi alrededor. No es que por lo que pienso o hago haya cambios fuera, no, pero sí la forma en que persibo las cosas. Esto comienza a tener, como en toda acción, reacciones positivas y negativas. Sin embargo, esto es parte esencial de la vida, esta vida en esta época que me tocó vivir. En ocasiones la misma vida te lleva a tomar caminos que resistías transitar, pero que son necesarios. A veces cuando uno quisiera que las cosas estuvieran igual siempre, no siempre puede ser así. La dinámica de la vida no lo permite, y si nos resistimos al cambio, sólo nos provocará daño.

Lo bueno de todo ello, es que no cambio sólo yo, sino las demás personas, y a veces es sorprendente ver, sentir, escuchar que el otro no es igual que ayer, y que eso puede hacer gran diferencia en cómo te comuniques con él o ella. Lo cierto es que pocas veces se cambia la esencia, esa que independientemente de nuestra fachada, estará allí. Esa que se conoce con los años, con los conflictos, con las alegrías. 

La esencia no tiene caducidad.

06 octubre 2012

solamente acompañados...

Es impresionante saber que todo lo que tenemos, en realidad no es nuestro, pero con tal de mantenerlo, nosotros nos convertimos en parte del otro para estar acompañados. La necesidad de no estar solos, o más aun, de no ser abandonados nos permite preguntarnos ¿Qué tanto miedo da la soledad? ¿Es necesario tener a alguien para que te haga sentir acompañado? ¿Realmente al quedarse uno solo, vive en la soledad?

Esto no lo sé realmente, pero a veces creemos que es así. Si la otra persona no nos frecuenta, es signo de que algo está pasando. Si una persona no quiere estar a nuestro lado, pareciera que es por una razón tan importante y suficiente, que llegamos a sentirnos culpables o hacemos sentir al otro culpable por ello. La incertidumbre por encontrar aquello que uno hizo o dejó de hacer para intentar solucionar el problema que me hace de nuevo preguntar ¿Cuál es el problema? ¿La distancia con la otra persona es el problema o el problema es lo que me hace sentir el hecho de que la otra persona ya no está cerca?

La idea de tener a las personas que te ayuden a sobrevivir en esta vida, donde el individualismo es cada vez más marcado, donde nos estamos acostumbrando a recibir sin la necesidad de dar, y a veces no darnos cuenta porque la costumbre comienza a cegarnos gracias a estar en una zona de confort, nos hace estar más vulnerables a llegar a un punto medio, al momento de notar que una persona que estaba allí, se aleja, te deja con una sensación de soledad.

Aquí dependerá de qué tan significativa era aquella persona o en el peor de los casos, qué tan servicial era en tu vida. De una u otra forma, uno durante la vida llega a encontrarse en este dilema de si hacer algo para que se mantenga la cercanía o dejar que la vida fluya y esperar a conocer a otra persona que intente tomar su lugar ¿Realmente somos sustituibles? ¿Qué tan cierto es que "un clavo saca otro clavo"?

En realidad eso es, desde mi muy particular e ignorante punto de vista, imposible por el sólo y único hecho de que cada uno de nosotros es único e irrepetible, con la gran virtud para algunos, pero muchos más como defecto para otros, que "Somos cambiantes".

Recuerdo frases de antología, sobre todo en épocas de mi adolescencia, al terminar un ciclo como lo puede ser la secundaria o la preparatoria, donde escuchaba decir "nunca cambies", sin embargo, al pasar los años, esto llega a tornarse un poco muy complicado. Sin embargo esto llega a ser rescatable, siempre y cuando uno quiera y tome la decisión de hacerlo, y lo cual nos hace ser únicos e irrepetibles: "La esencia".

Esta esencia es la clave de todo, y a veces creemos que cuando alguien cambia, lo hace en este punto, cuando realmente es la conducta la que cambia, esa que refleja nuestras virtudes, pero en muchas ocasiones cubre nuestros defectos.

¿A qué quiero llegar con esto? Las personas son parte importante en la vida de otra persona, sin embargo, estamos en una época donde pocos están allí para dar más que para recibir. Y de estos, muchos no daban nada antes, hasta que supieron que valía la pena, y dan algo con el fin principal de que aquello que quieren, no se vaya. Suena feo, pero es algo que hemos aprendido desde nuestro contexto capitalista, y que desgraciadamente lo hemos trasladado a las relaciones interpersonales.

El estar solos, no es estar solos realmente, estamos con nosotros mismos. Lo ideal sería estar con nosotros mismos e invitar al de junto a unirse al grupo. El compartir es algo tan sencillo y complejo a la vez, por una de las razones que mueven a las personas: "el interés" y eso dependerá no sólo de uno si no de las dos personas, ya que para que haya correspondencia debe de haber un intercambio de intereses que lo permitan, y eso se los dejo de tarea, porque cada uno tiene los propios. Por ejemplo los míos que se reducen a tener una buena conversación, escuchar las historias de las personas que me dan la oportunidad y confianza de escucharlas; y otras que han de descubrir en cada uno de mis escritos, pero no cabe duda, que la base de todo es no estar solamente acompañado.

El problema no es que exista el problema, sino la creencia de que exista el problema, esa creencia que alimenta nuestras dificultades.

Muchas, si no es que todas, son frases que en conversaciones he escuchado, así que es imposible a veces escribirlas textualmente y más aun citarlas, tengo muy mala memoria.

02 octubre 2012

Y tú ¿Qué vas a hacer más allá de... ?

La historia nos permite ver cosas que han pasado y las cuales, se supone, no debemos olvidar. ¿Recuerdas qué pasó el 2 de octubre de 1968? ¿Sabes cuáles fueron los objetivos de lucha de los estudiantes? ¿Qué podemos rescatar de ese hecho en la actualidad?

Ésto pasó 18 años antes de que naciera, y si hoy tengo 26, ya han pasado 44 años del movimiento. Los estudiantes que participaron entonces, probablemente hoy están cerca de los 70 años de edad. Hoy, dentro de mi ignorancia me pregunto ¿Qué podemos rescatar de éste hecho? ¿Qué tenemos que cambiar de lo sucedido entonces y que seguimos haciendo hoy? ¿Es momento de retomar la lucha o revolucionarla? ¿Estamos en un punto similar de crisis para retomar el cambio que nos fue negado a los mexicanos entonces?

Son muchas preguntas, sin embargo, hoy me es un poco incierto el futuro de movilizaciones semejantes a las que eran efectuada entonces, donde la comunicación era casi nula, y la desinformación fue bien aprovechada por aquellos que tenían el poder sobre los medios de comunicación, que como hoy, atienden intereses más económicos que sociales. Hoy se supone es diferente, y deberíamos actuar diferente.

Hoy gozamos de una mejor comunicación a la de entonces, aunque esta apertura deja entre ver al que podríamos llamarle: "enemigo" que no es una persona u organización, si no la duda entre nosotros por la desinformación de fuentes secundarias en Internet; y lo llamé "enemigo" porque es lo único que se me ocurrió para hacer la diferenciación. Sin embargo me pregunto de nuevo ¿Qué es lo que queremos hacer? ¿Realmente el exigir y movernos fuera del sistema esperando que quienes nos representen, hagan algo? ¿Estamos haciendo un cambio real de consciencia en la población mayoritaria, aquella que no es o fue estudiante universitario?

A veces la adquisición de información, nos permite tener las armas necesarias para auto proclamarnos defensores de la sociedad, sin embargo hoy escucho que estamos peleando por algo que no es tan diferente a lo que se solicitaba hace casi 50 años, una libertad que se nos es negada (aunque para otros países sí la tengamos) y luchar por la erradicación de la desinformación. ¿Realmente hubo cambios? ¿Estamos en una etapa distinta gracias a los estudiantes de 1968? Cualquiera diría que deberíamos de haberlo hecho, sobre todo la sociedad que fue partícipe y testigo de lo acontecido, la cual desgraciadamente, en lugar de motivarse, protegió lo poco que tenía, gracias al terror ejercido por el poder.

Hoy los estudiantes (porque me falta poco para terminar Psicología) debemos de tener una conciencia más coherente, si realmente queremos honrar a aquellos que dieron su vida por un México contemporáneo mucho mejor. Desde mi perspectiva, muy pobre, inclusive ignorante visión, debemos de entre ver, que los movimientos permiten que el mundo sepa lo que pasa, sin embargo, no serán ellos los que hagan el cambio sino nosotros, los que vivimos dentro de México. Pareciera que queremos seguir siendo sometidos o conquistados al hacer evidente nuestros malestares, cuando en realidad lo que podemos hacer es "chambear" o trabajar por objetivos comunes aunque estemos fuera de nuestras fronteras.

Hoy en día pareciera que el ir a un bachiller o preparatoria, es un martirio. Las cosas que nos permite conocer este nivel, es grandísimo. Sin embargo la escolarización casi militarizada, no permite que podamos aprovecharlo. ¿Cuál es la principal causa? Sería imposible nombrar todas en una publicación la cual quiero no sea tan extensa, sin embargo creo que se engloban en la propia familia, los medios de comunicación y las instituciones educativas. Disculpen la "generalizada" por que hay algunos integrantes de cada grupo que mencioné, que ciertamente se salvarían, pero más aún, somos responsables aquellos que no hacemos nada, y siento que soy parte de ese grupo.

Es momento de hacer lo que tenemos que hacer. Los que dan educación, qué creen, ¡pues háganlo! Me ha tocado ser testigo de ver la presunción del saber y no la humildad del compartir conocimiento. ¿Qué nos frena? Los intereses y no nuestras necesidades. Hoy nos han vendido que el comprar una sopa instantánea, un refresco o una "chela" es necesaria para vivir, cuando una nos provocará cáncer de colon, otra nos provocará a largo plazo Diabetes y la otra nos hará más pendejos. Me refiero a esas necesidades que ignoramos y que nos hacen sentir bien, claro después de mucho esfuerzo, como es ayudar al otro. ¿Cómo hacerlo? A través de un saludo, de una sonrisa, de dar la información clara y precisa para que el otro entienda, comprenda, aprenda y dejar el egoísmo del saber que "vale madres" si el otro no lo conoce.

En resumidas cuentas, es ver al otro como persona necesaria de la vida, y dejar de verla como un igual o como un consumidor. Hemos visto que los modelos sociales propuestos desde hace años, ya no son los ejes de una sociedad que va rumbo a un precipicio en so-pretexto del progreso. Debemos de ver más allá de estas propuestas, por el simple hecho que estamos en situaciones y contextos diferentes.

Así que a trabajar en aquello para lo que somos buenos, y no ser buenos en aquello que nos permita trabajar. Las necesidades las debemos de formular nosotros y no dejar que otros construyan necesidades ficticias que nos lleven al conformismo y la sumisión. La necesidad de pertenencia debemos de usarla a nuestro favor, a través de la empatía para transmitir conocimiento. 

Lo importante de tropezar con una piedra, es saber qué no hacer para no volver a tropezar con otra, y si lo aprendemos, seguramente nos encontraremos con otra más difícil de superar, pero que nos permitirá algún día no superarla, sino transformarla.

Y tú ¿Que vas a hacer más allá de... ?

29 septiembre 2012

Escribir no cuesta nada... si no todo

El escribir podría resultar muy fácil para muchos, quizá, sin embargo creo que en realidad no lo es tanto, sobre todo cuando quieres que el otro comprenda lo que quisiste decir en realidad. ¿Los demás están obligados a ello? ¿Uno escribe con ese fin?

Quizá muchos quisiéramos que los demás entendieran literalmente lo que queremos decir a través de lo que escribimos, sin embargo las palabras, aunque muchos no estén de acuerdo, no reflejan la emoción pura del escritor. ¿Algún ejemplo? Por el momento no se me ocurre nada, pero sigamos, a ver qué sale.

Tenemos en la mente las escenas tele novelescas, o en el mejor de los casos, de películas, donde vemos a la mujer enamorada leer una carta, leyendo frase a frase con la misma entonación que la del remitente, claro, con la magia de la edición; observando que ella está sintiendo realmente lo que el otro sentía con leer las mismas palabras. Es muy romántico, cierto, y quién no quisiera estar en sintonía con su pareja con ese gran significado. ¿Puede suceder esto? Por el bien de muchas parejas enamoradas... sí, lo cierto es que desde mi punto de vista no, y una de las causas, por si lo pensaste en este momento, no es porque esté amargado, quizá pero no del todo (espero tus interpretaciones de esta última frase en el espacio de comentarios). ¿Por qué es entonces? Bueno, tendría que contrastar mi hipótesis, a ver, veamos con qué.

Uno de los sitios de internet más populares que conocemos es facebook, y sabemos que es una aplicación que hace solidificar y mover las redes sociales. Sin embargo el de pareja, una de las agrupaciones más exclusivas en la vida humana, pareciera no ser tan compatible con este tipo de aplicaciones. Cómo he escuchado decir: "lo que escribí no era lo que quería decir" es decir, la interpretación era errónea al momento de hacer lectura a uno de los mensajes. También que el mensaje no tenía que a llegar a cierto destinatario, bueno, ésto último no tiene nada que ver con el tema.

Lo que quiero decir es que independientemente del lugar donde escribamos algo, no podremos transmitir lo que queremos en realidad, y esto de ser tan peligroso, lo vuelve algo maravilloso, porque si logramos hacer una historia, una frase, una situación muy particular puede convertirse en algo tan universal que le llegará a cada persona que lo lea de forma tan rica y diferente, al punto de proyectarse ante lo escrito y soñar o reaccionar con rabia sin que el escritor tenga control absoluto de ello.

Espero muchos más se atrevan a escribir, y no a poner frases pre diseñadas que sólo fomentan la uniformidad de situaciones que no se parecen en nada. Esas frases que vuelven paranoico al que lo lee, con el único fin de sacar conclusiones inexistentes, y si no me creen, entonces pregúntenle a aquellos o aquellas que son multicuenta, y están intentando descubrir mensajes ocultos dentro de los escritos de aquellas personas que les son significativos o que alguna vez lo fueron, o en el peor de los casos, intentando que su mensaje tenga un trasfondo.

Así que escribir, no cuesta nada... más que el riesgo de que alguien te odie o se enamoré de aquello que tu mente procesó y quiso poner en un papel, en un árbol, una pared o en internet.

16 septiembre 2012

Creértela o no creértela cuando creo en mí mismo

Es impresionante la palabra "creencia" en la vida de todas las personas. El "creer" o "no creer" se ha vuelto una constante en nuestras vidas, gracias a la información que tenemos, y que pensamos que con ello, tenemos lo necesario para ser aquello que queremos ser con el mínimo esfuerzo, porque todo está a un botón de distancia. ¿No me entiendes? Ni yo puedo entenderme, pero veamos por qué o para qué hago referencia a la automatización de nuestras acciones.

A veces el uso de una máquina, pareciera ser tan importante y sorprendente para muchas personas, cuando en realidad es sólo la acomodación de piezas y acciones para que sirvan como orden a un traductor que permita a la máquina hacer una acción totalmente predecible. Es impresionante ver la reacción de muchas personas ante él o ella, que sabe manejar algo que no es natural, algo que tiene un manual y que con un poquito de dedicación, se puede aprender a usarlo. ¿Qué tiene que ver con la creencia? Paciencia, no sé, pero en algún momento añadiré ese tema.

Hoy vamos a cursos, clases, pedimos que otros hagan nuestros trabajos y pagamos miles de pesos (diría dólares pero estamos en México), porque alguien nos diga cómo hacer ciertas cosas, y al final, cuando vemos la cantidad de procesos que hay que hacer, y no te interesa intrínsecamente, das la vuelta y ves otro rumbo, con la esperanza de encontrar aquello que te permita triunfar. ¿Por qué darle tanta importancia a una herramienta? ¿Qué tiene una computadora que hoy nos permite conseguir comida, a un cuchillo de nuestros antepasados que hacía algo similar? ¿Por qué buscar "con qué soy bueno" afuera, cuando podemos saber "Para qué soy bueno" preguntándonos a nosotros mismos?

Hemos desvirtuado nuestras creencias, y estamos divididos entre la religión, la ciencia y la tecnología. ¿Y dónde quedamos nosotros? No propongo que seamos narcisistas o que nos idolatremos, no, porque eso sería poco funcional. Me refiero a que creamos en aquello que permite que tengamos vida, que permite podamos comunicarnos con otros, aquello que nos permite aprender en esta vida cada vez más compleja, en aquello que nos acompaña desde que nacemos, hasta que morimos, y es "creer en uno mismo", esa es la creencia del siglo XXI que debemos fomentar.

Dejemos de ver la ganancia, la competencia (de competir), la avaricia, la envidia, la idea de "Tener más, vale más". El "creértela" o "no creértela" es responsabilidad de cada uno, con la asertividad y congruencia que como individuo nos vayamos construyendo con la discriminación de la información que nos rodea, y corroborarlo humildemente con el aprecio de los demás, que cuesta muchísimo, muchísimo encontrar, y sobre todas las cosas, mantener; es lo que vale, creo yo, realmente la pena.

08 septiembre 2012

Mitos en la Relación de Pareja

A veces las tareas llegan a ser un poco tediosas, difíciles de hacer y más repasar cosas cuando hay exámenes. Sin embargo, algo de lo que me gusta de mi carrera, y más cuando descubres herramientas en la Internet, pues es que hay nuevas formas de engancharte a lo visto en clase.

Por lo que aprovechando la materia de "Terapia de Pareja" donde hablamos de mitos en las relaciones de Pareja, pues se me ocurrió hacer una pequeña encuesta, para saber si están o no de acuerdo con los mitos que me voy encontrando en Internet, otras que he escuchado o me han platicado, y las que quieras compartir en el espacio de comentarios de este blog.

Así que comenzamos...





06 septiembre 2012

Invisiblemente visibles

Hay situaciones que no me permiten ver más allá de lo que me mi vista logra enfocar, y es por ese cúmulo de filtros que la experiencia me ha dejado y ha veces no es posible ver de otra manera. Pareciera estar condenado a comparar lo que me pasó con los nuevos sucesos, y decidir a través de ellos. ¿Es importante no olvidar para no caer en el error otra vez?

Muchos pueden olvidar una situación, pero nunca dejar de olvidar aquello que aprendiste de esa situación agradable o no. El detalle es que siempre recordamos la situación y no lo que pudimos rescatar de aquello que vivimos ¿Por qué le damos tanta importancia al cuento y no a la moraleja? Veamos.

La vida de cada persona, si pudiéramos convertirla en una novela, sería interensantísima. ¿Qué haría falta para convertirla en novela? El aprendizaje constante en cada situación que se nos presente. Si pudiéramos convertir nuestra vida en una novela y dividir cada situación significativa en capítulos, y de cada capítulo un mensaje o moraleja que nos sirva en el aquí y ahora para prevenir una situación, o revivir otras, o saber salir de muchas más, realmente nuestra vida sería parecida a la de un cuento, con la gran ventaja de convertir cada aprendizaje en una acción funcional. Si nos diéramos la oportunidad de hacerlo, nos daríamos cuenta de lo grandioso que somos, aunque haya sido muy complicada y difícil esa vida.

¿Pero qué hacemos en lugar de lo anterior? Sencillamente nos quejamos de ello. Así nada más. No nos damos el tiempo de aprender y aprehender todo aquello que la experiencia nos dejó, y eso difundirlo al mundo, no, sino lo que difundimos son miedos, prohibiciones, represiones, engaños, en fin. Cada vez somos más libremente reprimidos, tropezando con la misma piedra, creyendo que algún día aprenderemos, sin saber que ya lo hemos hecho. 

Quizá sea porque nos beneficiamos de algo, y eso nos ha llevado a convertir cierta acción en repetitiva, en costumbre, en necesaria para vivir en la certeza, en una zona de confort.

31 agosto 2012

Saber es crecer o crecer es conocer

Estamos en una era del conocimiento muy importante, la más importante desde que el hombre tiene memoria, pero ¿Saber es crecer? Esta pregunta me resulta de tantas cosas que he visto y escuchado, y que me han hecho ruido al momento de ver que otros saben más cosas que yo.

Quizá sea envidia... es una de muchas interpretaciones, y quizá sí, por qué no decirlo. Sin embargo más que envidia, me pregunto ¿Qué necesito hacer para saber igual o más que aquellas personas? Llegué a una conclusión aparentemente fácil: simplemente no compararse.

Esta comparación que existe como punto de referencia, dentro de un mundo estadístico, es muy importante. No existiría de otra manera la forma de saber cuántos somos más pobres o ricos que los demás; quienes prefieren una tarea administrativa, social o exacta; en fin, todo aquello que se puede registrar, simbolizar con números y darles una interpretación. ¿Es necesario comparar?

Muchos mencionan que no es sano compararse con otras personas, porque es más frecuente que enfaticemos nuestros defectos que las virtudes que podamos tener. Por lo tanto te pregunto ¿Alguna vez te has comparado con otras personas? ¿Realmente sabemos lo que sabe, para saber que lo que sabemos es más o menos lo que sabe el otro?

Vivimos muchos años buscando ganarle al otro, importándonos un "comino" si lo hacemos a cuestas de los demás, lo importante es vencer, por supervivivencia, y saber, por consecuencia, si uno es más que el otro. ¿Es lo mismo saber conocimiento que saber información?

Estos conceptos son utilizados, en muchas ocasiones, como sinónimos, cuando en realidad son enteramente distintos. A veces el saber puede tener connotaciones diversas, dependiendo del objetivo que se tenga. Desgraciadamente lo utilizamos para ser competitivos y no para ser competentes, que no es lo mismo ni igual. ¿Cuál es la diferencia? La ética.

Crecer es otro elemento demasiado subjetivo, sobre todo cuando este concepto es visto siempre de manera lineal y de forma ascendente. Crecer hoy en día se mide a través del éxito, desgraciadamente, a través de la ganancia económica más allá de la ganancia significativa que puede producir el aprendizaje. Hoy aprendemos lo que la sociedad pide que  sepamos, mas no lo que queremos aprender. ¿Qué pasaría si aprendiéramos lo que queremos? 

Sabríamos aportar algo a la sociedad, más que la mano de obra. Tendríamos lo básico para después especializarnos, y no al revés, como lo quieren hacer nuevas escuelas, donde no se enseña la resolución de problemas a través de la creatividad, sino la utilización de una técnica preestablecida para resolver problemas específicos, sin que se motive o siembre la necesidad de resolverlo de otras muchas varias maneras. ¿Por qué sucede esto? Por la preocupación en el control de la producción, y no en la salud cognitiva de los trabajadores.

Hoy sabemos más que nunca, y ello no depende del saber, si no se complementa con el conocer, aquello que se gana con la experiencia, eso que se conocía como sabiduría y que hoy ha perdido valor por nuestra nula observación análoga de las cosas.

21 agosto 2012

Es una emoción o sentimiento

Es interesante ver cosas dentro de una carrera como es Psicología, y más cuando se trata de situaciones que vivimos en la vida cotidiana. Uno de esos temas, y hablo en primera persona, porque sí me hizo ruido, fue la pregunta hecha por un maestro que decía más o menos así ¿Qué es el amor, una emoción o un sentimiento?

Es a veces imposible llegar a un razonamiento tan complejo como esto, en unos cuántos pocos minutos, donde pongamos, desde una perspectiva propia, una explicación o intento de explicación, de por qué este concepto sea o no una emoción o un sentimiento. Alguna vez en la vida, te han preguntado por lo menos ¿Qué es el amor?

Lo que escuché fueron cuestiones muy teóricas sobre lo que algunos, claro, bajo ya una trayectoria además de promoción que dan las casas de estudio, decían de la emoción, sentimiento, y nuestro concepto estrella "El amor". 

Algunas, no he de negar, que son interesantes, sin embargo, no estoy de acuerdo de todo en ellas. Cuando uno es crítico por naturaleza, encuentra siempre un alfiler en la paja, porque conceptos como este, suele ser tan subjetivo, como lo que representa.

Reflexionando por el resto del día, pude llegar a una conclusión que puede ya haber sido propuesta por otra persona. El amor es un sentimiento, pero también una emoción. ¿No se supone que debemos de optar por una de las dos? En realidad sí, sin embargo, creo que este concepto es tan complejo, que puede entrar en alguna de las dos.

Antes de seguir, veamos qué es emoción y sentimiento, para que tengamos un panorama más objetivo, dentro de lo posible claro. Así que estos conceptos fueron consultados en la RAE en su versión electrónica.





     emoción.
(Del lat. emotĭo, -ōnis).
1. f. Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.
2. f. Interés expectante con que se participa en algo que está ocurriendo.

sentimiento.
1. m. Acción y efecto de sentir o sentirse.
2. m. Estado afectivo del ánimo producido por causas que lo impresionan vivamente.
3. m. Estado del ánimo afligido por un suceso triste o doloroso.




Entonces veamos. De entrada, cada uno tiene un punto de encuentro, y es la alteración del ánimo de la persona. Las dos producen reacciones físicas, aparentemente el sentimiento es más dinámico que la emoción. ¿Le encuentras alguna diferencia?

Para muchos que han estudiado estos dos conceptos, dirán que sí y no me pelearé por ello. El punto es, que aunque le demos estas etiquetas, lo cierto es que cuando nos enamoramos, lo hacemos y punto. 

Pareciera, es esa sustancia que permite, en algunos casos, mantener juntos a un grupo de personas, por ejemplo, una familia. Pero la familia ¿Desde dónde comienza? Desde una pareja. ¿Será lo mismo el amor de pareja a el amor en otros contextos? De entrada no, y hay muchos factores que lo alimentan o lo destruye.



Pareciera fuera algo que sale de manera fortuita. Muchos creen que se siente y ya, sabes que amas a la otra persona al momento de verla, y que esto hará que hagas lo imposible por estar con el otro u otra. Pero ¿Tiene el otro que enamorarse de mí, sólo porque sentí enamorarme de aquella otra persona? ¿Existe esta conexión casi al mismo tiempo entre dos personas al momento de enamorarse? ¿Cómo saber que esa persona es "El amor de tu vida"? 


No acabaría de hacer preguntas, pero sí puedo llegar a una conclusión. El amor es un concepto aprendido socialmente ¿O no? Me gustaría saber cuál es tu posición. 

Mi postura es así, porque desde hace tiempo, cuando a uno le era impuesto el matrimonio, había intereses sobre ello, sobre todo socioeconómicos, y aprendiamos a amar al otro en el camino. Hoy, cuando tenemos libertad de elegir, lo hacemos por algo similar, buscando una familia sana y un futuro prospero o por lo menos prometedor, exigiendo cada vez más del otro, y aceptando modificar muchas menos cosas propias. Y cuando en realidad te flexibilizas, aprendes en el camino también, o te resignas gracias a una autoconcepto pobre o muy alto, pero eso sí, una baja autoestima, pero eso es otro tema.


El chiste que este concepto, es un buen pretexto para entablar un acercamiento con los o las demás personas de forma cordial. Porque uno nunca sabe si el amor de tu vida esta a tu lado, o del lado de otra persona.

19 agosto 2012

Tan solamente acompañado

Es impresionante sentir, pensar, creer, ver, en fin, todo aquello que nuestra percepción nos permita establecernos en una soledad, dentro de tanta gente, dentro de aquellos de quienes recibimos apoyo y que, ni con ello, podemos sentirnos acompañados más  que de la misma soledad.

¿Podemos realmente sentirnos solos en un mundo lleno de personas? ¿Qué tan importante es sentirse acompañado cuando realmente lo estamos, aunque sea por la soledad... aunque sea? ¿No es paradójico decir "Me siento solo"? Quizá, pero no es tan fácil decir de un día para otro "Adiós a esta soledad" porque algún día también la extrañaremos.

He pensado, que esta sensación, nos permite estar con alguien, aunque ese alguien, para la realidad que compartimos todos, no exista. A veces le damos virtudes a la persona que tenemos, aunque sepamos que carece de ellas, para sentirnos cómodos y no nos dejen solos, a pesar de no ser felices, sacrificando ello, para estar tranquilos, que es lo más parecido a la felicidad. 

Cualquiera diría que esto debería pasar, de lo contrario se convertirá en un problema pero ¿Será cierto? ¿Cómo es posible que la Soledad se vaya, cuando llega ese alguien a nuestra vida? ¿Será realmente ese alguien quien nos acompaña, quien nos haga sentir acompañados aunque no esté? ¿Por qué me siento solo aun cuando quien me dejó está allí?

Son muchas preguntas, y quizá ninguna respuesta, lo cierto es que nunca estamos solos del todo, por lo menos, me acompaña la fe, de que alguien, aunque sea en lo más remoto del universo, construya su camino cercano al mio, y me acompañe aunque sea en el único lugar disponible para hacer lo que queramos, en nuestra imaginación, con la esperanza de que se materialice un día, aunque sea unos momentos antes de la muerte.

robertocoyomani

26 junio 2012

Lo cambiante del cambio

No logro entender el cambio que hay en todo momento, desde nuestros pensamientos, las acciones propias, y las situaciones a nuestro alrededor. Pareciera que hay algo que las cambiara para contra, y es difícil comprender que ello, o mucho de ello no depende de nosotros.

¿Qué tanta responsabilidad tenemos en cuanto a lo que nos pasa? ¿Por qué deseamos el arrepentimiento del otro a través de la culpa? ¿El "hubiera" es funcional para la resolución de los problemas? ¿Tenemos la capacidad de discriminar aquello en lo que tuvimos culpa, y más aun, la capacidad para solventar las consecuencias?

Lo significativo es la diferencia entre el sentirse responsable o no. Es impresionante ver la respuesta que se tiene ante situaciones similares, por ejemplo, un accidente, donde si son personas desconocidas, no pasamos de un comentario al aire o crítico sobre la situación, con juicios arbitrarios y creación de supuestos, sin importarnos las afectaciones secundarias y muy importantes para los más cercanos. Nos dedicamos en buscar quien fue el responsable, o el supuesto o presunto culpable, antes de saber el sentir de la o las familias afectadas,

¿Es necesario saber ello, es decir, el sentir de los más cercanos? ¿No se mal utilizaría vender el sufrimiento ajeno como lo hacen TELETON o asociaciones no gubernamentales para obtener fondos? ¿Qué tan responsables somos del sufrimiento del otro? ¿Es caridad o humanidad? ¿Hay realmente una sensibilización o todo lo contrario al exponer situaciones dolorosas? ¿Esto nos ayudará a ser más congruentes o alimentar la indiferencias que el sistema de por sí fomenta?

En realidad esto es difícil de determinar. Cada persona es un mundo diferente, y con ello la interacción que tenga con otras personas, lo que determinará la consecuencia de lo que decimos, y que a veces ignoramos que puede producir un cambio en el otro, sin necesidad de publicidad. Si no, veamos aquello a lo que llamamos "secreto a voces" aquello que influye en nuestras decisiones, en base a información informal, que tiene fichas dentro de este juego al que llamamos vida.

El sentirse culpable o no, responsable o no, dependerá de la capacidad que tengamos para aceptar aquello que esté en nuestras manos, sin idealizar supuestos; y sin evadir las acciones que estuvieron bajo nuestro control en su momento e ignoramos. 

Todo en esta vida cambia, y mucho de ello depende de lo que hagamos o no. Por lo tanto se necesita de la colaboración directa o indirecta del otro para que las cosas sucedan. Si uno pretende que el otro cambie cuando queramos, perderemos el tiempo. Uno decide cuándo cambiar, porque se adaptará a lo que el contexto le ponga enfrente, que es un conjunto de acciones, no de una una persona, sino de todas las que interactuen con el sujeto a observar, y su cambio afectará a los otros irremediablemente. Así de cambiante es el cambio.

Sígueme en Twitter: @robertocoyomani

No me había dado cuenta

Algo que me llama mucho la atención, es que hoy todos somos jueces, es decir, que todos tenemos voz y voto de cualquier tema. Claro, eso es...