11 noviembre 2012

¿Tú te dejas deslumbrar o te dejas sorprender?

El hablar del tiempo, es casi imposible ignorar el pasado, porque es aquello que hemos vivido, que nos ha sucedido, que nos ha pasado, que nos ha dado experiencia, pero no necesariamente es garantía de ser más experimentados.

Es imposible no cometer los mismos errores, porque de hacerlo seríamos expertos en el problema, y tenderíamos a repetir el mismo problema porque es el único camino que se conoce para resolverlo. A veces nos dedicamos a resolver un problema con una acción que nos provoca otro, aparentemente menor, el cual no resolvemos, y resulta ser "mucho más caro el caldo que las albóndigas".

Es interesante ver que caemos en el confort y comodidad con bastante facilidad. A veces el predecir o saber lo que va a suceder en el futuro gracias a la probabilidad que te da la experiencia, puede ser más contraproducente. No es que esté en contra de la experiencia y el saber, los dos ejes que conforma, desde mi muy particular punto de vista, el comportamiento humano, sin embargo a veces pasamos de ser previsores a prejuiciosos con más facilidad.

¿Qué podemos ganar o perder con la experiencia? ¿Es inevitable perder la capacidad de asombro? ¿Será igual sorprenderse que deslumbrarse? Muchos confundimos estas dos palabras. Muchos dejan deslumbrarse por lo que ven, escuchan o sienten y creen que es algo asombroso, sin embargo creo que hay una gran diferencia. El primero sólo es momentáneo, en un instante, fugaz, efímero. El sorprenderse es un conjunto de admiración, de conocimiento previo, de sorpresa ante el cambio de algo que no se esperaba por aquello conocido.

Esta es mi forma de ver cada uno de estos conceptos y muchos puede que no estén de acuerdo, pero es lo que he concluido tras un rato de reflexión sobre lo que me ha pasado en los últimos meses. ¿Cómo puedo sustentar la diferencia? Que cuando me he deslumbrado, tiendo a verlo de forma positiva, con agrado; las ocasiones en que me he sorprendido, no siempre es con agrado, a veces puede ser algo totalmente desagradable. Aquí es donde las expectativas entran en juego.

No todo lo que brilla, sorprende.

04 noviembre 2012

Si pude es porque Quise

Estamos al final de un año 2012 que parece será importante. Este año, aunque no ha terminado y tengo muchas cosas qué hacer, como espero tú también. Se siente, a pesar de que son dos meses casi completitos, que estamos a nada de llegar al 2013. ¿Qué esperas encontrar el próximo año? ¿Encontrarás a la persona que acompañarás o te acompañará el resto de tus días? ¿Te conocerás más? ¿Comenzarás algo nuevo?

Puedo seguir escribiendo más y más preguntas sobre eso, pero desgraciadamente nos quedamos mucho en lo que queremos hacer, pero no lo que vamos a hacer.

¿Cómo lograr pasar de la idea a los hechos? En realidad sería una irresponsabilidad comenzar a dar consejos, porque cada uno tiene sus propios recursos, y verá la forma de lograr lo que se propone. Aun así les comparto lo que voy a hacer, mejor dicho, estoy a punto de hacer, aunque pensándolo bien, he comenzado a hacerlo. Es simplemente "Construir mi futuro, una pieza a la vez".

Esto lo han dicho muchos quizá, y como toda frase, se queda allí sin ser utilizada, aunque tenga una utilidad. También dejaría la frase sola, para no influir en la tu reflexión, o eso hacía en Twitter donde no podía dar más explicación, pero como esta frase no es mía, y quizá no leas esta entrada ni las demás completas, te diré lo que significa para mí.

Para hacerlo, tendría que compartir mis planes, y aunque no soy supersticioso, he aprendido a no hacer promesas que no voy a cumplir, así que les platicaré que, para iniciar el trabajo que llevo, tuvieron que pasar años para ir descubriendo herramientas y tener lo necesario hoy. El darme el tiempo para saber qué necesito en un momento determinado de mi vida, era algo que hacía no de forma consciente. Hoy lo intento, y aunque no tiene la misma magia, sí es agradable saber que lo que hago me llena. 

Este es el inicio para todo plan. Por ejemplo, y créanme que son cosas que ya comencé a hacer. Quiero bajar de peso: ya comencé a buscar y probar cosas para agarrarle el gusto, que sean sanas y no muy caras. Quiero mejorar mi rendimiento en la universidad: Estoy buscando una forma de trabajo que me permita entender más lo que leo, inclusive permitirme utilizarla ya como profesional. Quiero querer lo que quiero: He comenzado a sentir, a respirar, a saborear, a escuchar, a observar lo que me rodea, y aprender a codificar de manera diferente lo que hasta hoy aprendí ante situaciones externas, como ejemplo, desde una amanecer azul y radiante; hasta una desilusión emocional,

¿Después de tanto "choro", cuál es el objetivo de todo esto? Que es buen momento para iniciar motivado y enfilado a la meta el próximo año. Es momento de identificar aquello que necesitamos hacer. Desde una visita a un lugar, hasta lo que necesitas tramitar en la escuela o el trabajo el próximo año para que nada te caiga de sorpresa más que aquello que la vida te ponga para que aprendas más.

"Querer es Poder, dicen, yo creo que Si Pude es porque Quise"

¿Qué estoy haciendo aquí?

Se que por escribir en un blog, sobre todo hoy en día cuando hay mucho más competencia en internet, sin contar aquellos que son apoyados por una editorial, además de no estudio nada a lo que se parezca a literatura, pues menos voy a ir generando la técnica necesaria para poder entregar algo con calidad.

Mi tirada no es volverme famoso, ni que sea un blog popular. Quizá puedas comentarme que si no busco eso entonces ¿qué estoy haciendo aquí? En realidad poniendo lo que me hace reflexionar en ese momento de acuerdo a lo que pasa ese día, esa semana, ese mes, y por qué no, del año.

Me va a ser posible escribir más seguido y en el momento en que necesite compartirlo, claro, si las actividades durante el día lo permite. ¿Por qué hago esto si quizá a nadie le interesa? Pues no lo se en realidad, sin embargo tengo curiosidad de comenzar una especie de bitácora, pero como es claro que no voy a poner detalles de mi vida, sí quiero compartir lo que en ese momento me permitió pensar, reflexionar, darme cuenta de algo, en fin, si algo en mi vida, nada interesante por cierto, es extraordinario, y así aprender o recuperar la capacidad de asombro que la cotidianidad, a veces, elimina.

¿Para qué escribir? ¿Por qué compartirlo con personas extrañas? ¿Na ya hay demasiada basura en internet? Bueno, creo que mientras no lo controlen de forma indiscriminada, y antes de que todos seamos delincuentes cibernéticos en potencia a nivel jurídico, pues es buen momento de hacerlo, y espero que muchos más se animen, es terapéutico. Y el compartirlo no me es un problema o causante de conflicto, a pesar de los peligros que hay, pero hago esto porque simplemente me está gustando.

Esta entrada no es como las otras, y escribiré en la siguiente entrada lo que reflexioné en octubre y cómo se deslumnra noviembre, desde los ojos de un Psicólogo. Buen día, tarde, noche o madrugada.

03 noviembre 2012

Persona vs Cosa

A veces las cosas materiales tienen un gran peso en la vida de las personas. Las cosas como los reproductores de audio, video, equipos móviles, en fin, cualquier aparato portátil, se convierte casi de manera inevitable en parte de uno. ¿No me crees? Me gustaría saber que sientes cuando llegas a olvidar tu celular, o en el peor de los casos, a perder.

Me refiero que lo material es de esas cosas que van y vienen en la vida, y su valor económico va transformándose con el tiempo, al tener estos aparatos junto a uno, y más cuando estos te salvan de una calificación, una presentación de trabajo, una tarde, noche o madrugada de fiesta, o simplemente una llamada en el momento indicado. Cuando uno comienza a sentirse respaldado por una herramienta, pareciera que las cosas cambian o que esta mantendrá nuestra certidumbre. 

En la vida, creamos herramientas cognitivas para resolver problemas, a la cual recurrimos y adaptamos en dificultades futuras, una aparato portátil tiene una función similar. ¿Por qué? Porque una herramienta no es para siempre. Hoy podemos hacer algo que nos permita obtener lo que necesitamos, pero conforme pasa el tiempo, hay que modificarlo, adaptarlo, transformarlo, recrearlo. Y cuando ya no se puede hacer más, entonces dejarlo ir.

¿Cómo pasé de los aparatos electrónicos a los andamiajes cognitivos? En realidad no me traslade de un lado a otro, sino que estoy describiendo a los dos al mismo tiempo. 

Hoy escucho que algunas personas cambian aparatos portátiles de manera constante. Cambian de modelo al mismo ritmo como salen nuevos. ¿Por qué? En realidad no lo sé, pareciera no logran identificar ya el "valor emocional" y el "valor del dinero". Pareciera que éstas van de la mano, y que uno va a la búsqueda de lo último para encontrar por default lo primero. Quizá funcione, sin embargo este privilegio es sólo para algunos cuántos.

Cuando algo nos cuesta o va a costar, nos preparamos primero de manera emocional para recibir un beneficio económico, para no desperdiciar la oportunidad. Si estamos en necesidad económica, prepararse para no mal gastar lo poco que se consiga en cosas banales. Si tenemos necesidad afectiva, hay que prepararse para ser recíproco y no escéptico al momento de tenerlo. 

Cuando tenemos una necesidad, tendemos a ver primero el "por qué" y no el "cómo". Creemos que, lo que llega a nuestras manos, es nuestro, porque lo adquirimos gracias a las ganas y esfuerzo, más ignoramos el proceso que nos llevó a estar aquí y ahora. Vemos al otro como un objeto, como un trofeo, mas no como una parte del proceso de vida.

Las herramientas nos permiten hacer camino en la vida, y desecharlas cuando estas no nos sirvan. Estas herramientas sumadas, nos dan como resultado la descripción del proceso de cómo es que llegamos a un punto determinado. 

Como vez, a las personas no las menciono, porque no son herramientas. Si las viéramos así, bueno, creo que al final nos quedaríamos tan sólo con el recuerdo de que alguna vez estuvieron allí y que quizá hoy pudieran acompañarnos en esencia.

¿Cómo lograr no ver al otro como algo que satisfaga mis necesidades? Eso dependerá de lo que tus emociones dicten, para reaccionar asertiva y recíprocamente ante el otro. Y quizá cambiar el "Quiero que quieras estar conmigo" o "Quiero estar contigo" por "permíteme acompañarte en esta etapa a la que llamamos vida".

"El imponer... garantiza, el proponer... motiva, el acompañar... " 

No me había dado cuenta

Algo que me llama mucho la atención, es que hoy todos somos jueces, es decir, que todos tenemos voz y voto de cualquier tema. Claro, eso es...