23 febrero 2015

Experto en Amargarse la Vida

Es un producto que hice para mi Servicio Social que inició en Mayo de 2013 y culminó en noviembre del mismo año.

Fue una historia inspirada en algunas narraciones de Paul Watzlawick en su libro: "Arte de amargarse la vida". El cual fue muy significativo antes de comenzar a conocer el mundo a través de las teorías Psicológicas.

La historia que de inicio fue dividida en 35 capítulos, tras casi dos años de tener experiencia en la creación de historias que, aunque no han sido producidas, están en papel, me ha permitido reeditar esos capítulos para darle un ritmo y una intensión diferente a este proyecto que le tengo tanto cariño.

El maestro José Antonio Robledo y Meza con quien colaboré en su Programa: "México, árbol de los mil frutos" que se trasmite todos los viernes como desde hace más de un lustro por la señal de Radio BUAP, me decía que en esta historia se encuentran muchas proyecciones mías. A lo que respondí que estaba en lo cierto, es imposible no hacerlo.

Así es como de 35 capítulos, tras un trabajo de semanas, quiero publicar en mi blog los siguientes 13 capítulos con esta historia la cual, siento, está inconclusa, así que intentaré darle conclusión en los próximos meses.


22 febrero 2015

Día 15: Lo pasado, pasado ¿Ha pasado?

Hace unos días estuve viendo varias películas, entre ellas "Mente Indomable", "Patch Adams" y una última llamada "Más allá de la muerte". Todas con un actor en Común, que se suicidó hace unos meses. Entre estas películas, la última fue la que me llamó la atención y es que me hicieron ver que lo que recuerdo, no necesariamente es lo que recuerdo, sino lo que con el paso del tiempo creí que viví y cómo este se va modificando conforme el tiempo pasa.

En estas fechas hay una persona que recuerdo y a quien quisiera hablarle aunque sé, que ella, pues no lo quiera. Sin embargo, saludo y felicito en fechas importantes y si no me habla, no puedo hacer nada más que saludarla, y nada más, hasta que un día, simplemente no lo haga. ¿Cómo lograrlo? Según mi experiencia, será hasta que no sea significativa para mí, pero hasta ahora lo ha sido y no sé qué lo alimenta, si en realidad no existió algo palpable significativo que me haga evocar su recuerdo.

Esto me hace cuestionar lo que recuerdo, lo que pienso incluso lo que siento. A veces creo que esas verdades para mí, lo son, pero en parte modificadas. Esas modificaciones que no necesariamente son mentiras, me han hecho perpetuar, en este caso su recuerdo, pero en otras situaciones, con otras personas, un malestar, un enojo, entre otras cosas que después de analizarlas, no tienen el suficiente fundamento y que, conforme pasa el tiempo, cada vez es menor.

No lo sé, pero creo que debo, tengo y con el tiempo aprender a querer dejar cosas en el pasado. De lo contrario, el pasado estará en mi presente, o eso es lo que veo en mi futuro. A veces quisiera quitarme esos lentes y perderlos, y encontrarlos para recordarlo como algo que vi, en el pasado.

19 febrero 2015

Día 14: Recordando... recordándote

Recordar es una de la tareas que tengo todos los días de manera casi obligatoria. Sin embargo, es algo que tengo tan mal desarrollado que si hoy me preguntas si recuerdo algo, lo que responderé automáticamente es: "Ajám" o "Sí, no muy bien, pero recuerdo algo de ello" entre otras frases. Casi nunca te diré que no lo recuerdo porque de verdad, durante la charla, es casi seguro que lo recordaré.

Es difícil no recordar, y si le sumo el que me es complicado no mentir, lo único que me hace es recordar lo que a veces quisiera no recordar. Y no hablo de momentos bonitos, esos casi no los recuerdo porque han sido eclipsados por los más feos, los más obscuros, los malos.

Lo que no me puedo olvidar es de tu rostro, de tus palabras, de tus manos. Olvidar es la solución y quizá el tiempo permita lograrlo porque para entonces alguien más, quizá tú del presente, como un sueño que estará pronto en el pasado, me haga recordarte, pero diferente, distinta, pero igual de especial.

No mencionaré tu nombre, porque quizá sea vergonzoso para hoy, para después, el que sepan algunas personas que alguien como yo, te quiso, te quiere, te seguirá queriendo aunque tú no lo sientas, aunque no lo sepas, y si lees esto, no lo quieras saber.

Es complicado describir esto, porque el dejar abierta la invitación, puede ser y será seguramente frustrante al ver que no llegas, que nunca llegarás. Aun así el recuerdo, ese que llevo en mi mente que como tú, nunca será mio porque cada vez que me acuerdo de ti ese recuerdo se modifica, cambia, como seguramente lo has hecho, como seguramente será para conmigo, tan diferente que a pesar de la cercanía eso nos aleja cada vez más.

Buscarte es una opción, pero ya no quiero. Buscarte era una opción, pero en cuanto lo hacía, aunque sea en mi recuerdo, me dolía, me duele, pero el dolor hacía que me sintiera vivo, pero ya no quiero eso. Aun así, es mi pensamiento, mi sentimiento, mis deseos que no coincidieron ni coincidirán nunca, nunca como lo quiero hoy.

Espero que dentro de muchos años, muchos años después, aunque no tengamos vida, se pueda, aunque sea por sólo un segundo, ser ese recuerdo que a pesar de las lágrimas que te haya provocado, pueda, aunque sea por sólo ese instante, robarte lo que siempre quise y quizá sea, por lo menos hasta hoy algo imposible, robarte, aunque sea de esa comisura pequeña de tus labios, una sonrisa.

Mientras aquí estaré, recordando... recordándote.

18 febrero 2015

Día 13: Enfermo

Nunca he escrito nada interesante o no tanto para recibir un comentario. No es que lo esté esperando, pero, porque en casi todos los enunciados hay un pero, pero este es un sitio donde escribo para compartir, no para presumir; escribo para decir, no para otra cosa.

Enfermo he estado en los últimos meses, y en este fin de semana anterior se acentuó aun más. ¿Será porque acaba de pasar el 14 de febrero? No lo sé. Lo que sí sé es que algo me está pasando y no sé en realidad qué.

Hace un par de años nunca me imaginaría que estaría en esta situación a punto de terminar la licenciatura de Psicología. ¿Por qué? Porque en varios lapsos de la misma creí no terminaría por sentirme enfermo. ¿De qué? Hubo muchas hipótesis, entre ellas miedos, en los que se centraba la soledad. Hoy creo que no es miedo, pero sí un hábito del cual me cuestiono si es lo que quiero y si es lo contrario, qué hacer para que ésta situación cambie.

Sea cual sea la situación, nunca en lo que recuerdo, me había enfermado tan seguido de gripe y tos, mis defensas andan bajas y no sé si es por el cambio repentino de actividades de moderada a casi nula que me ha hecho caer en esta situación. No lo sé. Lo único que sé es que hay cosas que he dejado pasar, personas que por miedo, no he intentado recuperar o mantener.

Si lees esto podrías decirme que hay cosas más importantes como que la economía está mal, no hay empleos, nos endeudamos cada vez más, la represión en la BUAP y en la ciudad de Puebla, quizá, pero si ello me afecta se los contaré. Lo único que me preocupa, es que con el tiempo tengan que callarnos con todo menos palabras.

02 febrero 2015

Día 12: A la deriva

A veces me pregunto si lo que hago vale la pena. ¿Por qué? Simplemente porque lo que hago me gusta pero no sé si valdrá la pena y es que la pena, como la pena de muerte, me hace más ruido que la muerte.

La pena es complicada. La pena es algo que traigo cargando desde que tengo memoria y la única manera de eliminarla, aunque en realidad sólo la he disminuido, es con dejar de tener miedo al ridículo. ¿Cómo? Muy fácil, haciéndolo todo el tiempo.

¿Todo el tiempo soy ridículo? Eso sería ridículo, y no lo ridículo en sí, sino que yo sea ridículo. ¿Por qué? Porque una cosa es hacer el ridículo, otra tener la intensión de ver las dificultades y algunas acciones como ridículas, pero otra muy diferente que sea ridículo. Yo soy quien soy, el que haga ridiculeces, es una parte de mí pero no todo.

A veces me he creído muchas ideas negativas que las he adoptado como parte de mi personalidad y en el peor de los casos, me hice llamar por aquellos adjetivos, porque no entendía que eran eso, adjetivos. Ahora más que nunca valoro las clases de español de la primaria, secundaria y preparatoria. Más vale tarde que nunca, espero no sea demasiado tarde.

¿Por qué a la deriva? Porque acabo de ver un par de películas que me dejaron así, pensando en el pasado y en el futuro. Eso que provocan las historias ficticias, me hace reflexionar de cómo, sin darme cuenta la historia cotidiana me afecta pero no me doy cuenta. Sobre todo, mis propias historias.

Desde hace más de una semana que no escribía, porque me he dado el chance de hacer algo diferente.

Las buenas nuevas es que pronto terminaré un ciclo, y hay cosas que hasta esta publicación se han acomodado para sentirme motivado, aunque con incertidumbre, dejándome a la deriva. Espero tocar tierra antes de tocar fondo. Aunque a veces creo no tiene mucha diferencia.

Violencia Política de Género vs Violaciones a la Cadena de Custodia de la Paquetería Electoral en Puebla

El día de ayer el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) dio el fallo correspondiente a la elección para gobernador...