30 junio 2015

8 Cuento en el Camión: Mi chaparrita

Por lo general a quien le gusta ir en el chisme en el camión soy yo, pero esta vez parece que quien paró oreja fue mi chaparrita quien bajó del camión muy molesta.

- Se pasa ese hijo de...
- ¡Espera! - Interrumpiéndola, aun era horario familiar.
- Es que qué no te diste cuenta. ¿Estuviste ciego? ¿No viste lo que pasó?

La verdad no sabía, pero contesté con la frase clásica que cualquier hombre puede contestar para salvar su matrimonio:

- No importa, ya pasó, ven dame un abracito, ven pa contentarte.
- De verás que a veces me sorprendes. ¿Cómo es posible que no te des cuenta de lo que pasó?

Tras un empujón, y tras el ser el héroe de mis huevos, porque con eso de que el cono está cada vez más caro, dejé que las cosas se calmaran.

Un par de horas después, mientras descansábamos de ir por el mandado, le pregunté:

- ¿Qué fue eso que te hizo de enojar hace rato?
- ¡Ya me vas a hacer de enojar otra vez! ¿Ves?
- Discúlpame, neta que no vi qué pasó.
- ¿En serio? Aceptas que a veces eres medio distraído.
- Sí, lo acepto, aunque...
- Aceptas que tu idiotés es a veces incalculable.
- Bueno, yo no lo llamaría así...
- Aceptas que tu incompetencia es...
- ¡Yá párale!
- Bueno, te voy a platicar. Lo que pasa es que en el camión, atrás de nosotros, viste que se subió una parejita.
- No los ví.
- Si cierto, que estás seguetas.
- ¡Ya! ¿No?
- Bueno, él chavito le iba diciendo: "Ya, dámelas, si pa cuándo."
- Bueno, a lo mejor eran las tarjetitas de esas caricaturas que pasan en la tele o la contraseña del face, el celular, qué sé yo.
- ¡Ajá! Y los reyes magos chuparon conmigo y Santa Claus hizo la cena.
- Por qué siempre hay que verlo con algo sexual.
- Cuando era chavito, pa qué buscabas a la chavita.
- La buscaba para quererla, decirle cosas bonitas, decirle lo bonita que era, abrazarla, besarla, hacele sentir que la quiero. llevarla a comer, llevarla a dar la vuelta, llevarla a...
- A la cama. ¿No?
- Pues, íjole...
- Cuando comenzamos, pa qué me querías...
- Si no mal recuerdo, comenzamos en la cama, en una fiesta, no te conocía, no me conocías.
- Bueno, pero, esa fiesta fue, bueno, pero es lo que buscan.
- Buscamos, ¿No?
- Bueno, pues sí.
- Y si ella sí quiere, si lo que le gustaba era el juego, quizá ella lo propuso antes y ahora juega a hacerse de rogar.
- Pero por qué en el camión. Podría ser algo más romántico. ¿No?
- A ver. ¿Qué pasa? Creo que esto no tiene nada que ver con esos chavitos. Hemos discutido mucho o eso me has dicho.
- Otra vez haciéndote menso.
- No me estoy haciendo menso, Bueno, a veces lo soy, pero me preocupa porque has estado poniendo ejemplos de este tipo desde hace unos meses. ¿Qué pasa?
- Nada.
- Otra vez lo mismo, no te pasa nada, pero sabes que sí. Es domingo, así que me quedaré.
- De repente muy responsable.
- Querías eso. ¿No?
- Sí, pero, es que, tengo miedo de que, bueno, es que siempre te molestas.
- Pero ya he cambiado un poco. Es cierto que antes me enojaba más que ahora, pues a ver, dime, si me molesta...
- No te vas a enojar verdad...
- Bueno, no sé...
- No vas a gritar...
- De verdad, no lo voy a hacer...
- Ni me vas a decir que soy tonta...
- ¿Te he dicho tonta?
- No quiero que te molestes, no quiero que me ignores, no quiero que me dejes a un lado, quiero que me veas como antes, quiero...
- Espera... espera,,,
- No quiero que sigamos en esta monotonía que me está matando, que me está ahogando. Quisiera que me reconquistes, quisiera que...
- Yo...
- Quisiera que me sienta querida como cuando somos novios.

Esto me puso la piel de gallina. Algo estaba pasando y lo estaba ignorando. Quizá no sea tan grave.

- Esto es grave. Creo necesitamos darnos un tiempo.

Esto sí es grave.

26 junio 2015

Aprender a desaprehender

Una vez, en un asilo, ancianos platicaban de todo, por lo menos de todo lo que se acordaban y que era probable que lo hayan repetido muchas veces. Sin embargo una de esas historias, a veces, es diferente.
Un anciano, casi como monólogo, comenzó a decir:
- Nadie se fijó en mí. ¡Nadie!
Una viejita que estaba junto le contestaba:
- ¡Estás ciego!
El señor seguía narrando su triste historia:
- Nadie me quiso, ¡Nadie!
Y la señora respondía:
- Aparte ¡Sordo!
Así fue la dinámica. El señor autodevaluándose y ella diciéndole de todo lo que carecía por lo que no se daba cuenta de las tonterías, que según ella, estaba diciendo su compañero.
El viejito volteó hacia ella y le preguntó:
- ¿Tú qué sabes de mí? ¿Tú qué te metes en mi vida?
A lo que respondió:
- He intentado entrar a tu vida desde hace muchos años. Pero te quedaste en el recuerdo de una persona que nunca quiso estar en tu vida, y cuando murió le recuerdas como si viviera y le reclamas aun su rechazo. Le sigues echando la culpa de algo que te corresponde resolver a ti. De algo que ahora me doy cuenta, intenté, estoy intentando resolver algo que... no era mío. Creo que... creo que tengo que ir a mi cama, no me siento bien.
La señora comenzó a llorar camino hacia su cuarto. No dijo nada más.
A otro día comenzó a escuchar el mismo discurso. Sólo que esta vez algo era diferente, sentía algo diferente. Algo le impedía sentir lo que ayer, incluso no recuerda cómo se sentía. Lo único que sabe es que al ver a ese señor, sólo lo quiere acompañar. No sabía por qué.
Al sentarse donde siempre, el señor detuvo su discurso y la observó. Le dijo:
- Hola. Espero tengas un buen día. Gracias.
La anciana no dijo nada. No se atrevió a preguntarle siquiera por qué. Simplemente sintió algo diferente. Por unos segundos supo que antes estaba molesta, hoy, no era lo mismo.
Unos días después, el señor enfermó. Y mientras esperaba sus últimos suspiros, le mandó a llamar. Le dio una carta que pidió leyera hasta que él se recuperara o muriera. La señora no aguantó la curiosidad, así que al ir a su cuarto, abrió el sobre y comenzó a leer.
"Gracias. No sé qué hiciste, pero me hiciste reflexionar estos días. Valoro el que me hayas querido por tantos años. Los reclamos eran para esa persona que no me quiso, pero al final de mis días, me acabo de dar cuenta de algo: Quería que me quisieran como quería, pero no me di la oportunidad de dejarme querer como querían. Si sobrevivo, espero nos podamos querer con lo que cada uno tiene que ofrecer y no con lo que espera del otro".
La anciana corrió al cuarto del señor, pero al querer entrar una enfermera le impidió el paso. Le dijo que había muerto. Ella se sintió muy triste. Sin embargo, comenzó a ver las cosas diferentes. Lo dejó ir. Ella intentó dar el mensaje a los que conocía. Algunos lo aceptaban, otros le decían loca. Hasta que al final de sus días, abrió la carta, y escribió en la parte de atrás:
"Así fui feliz, dejándome vivir para dejar vivir. Mis últimos días fueron los más bonitos de mi vida".
Aprender a desaprender, 
siempre, 
aprender a des aprehender,
también.

24 junio 2015

Día 30: Haciendo una mini-enciclopedia

Desde hace muchos años, necesitaba hacer algo que fuera entretenido y funcional para mí para estudiar. En realidad es muy tedioso, muy laborioso, pero después de quince años que me explicaron la lógica de una página web, hasta hace unos días, le agarré el hilo.

Así que estaré publicando datos que me sean de interés mientras eso me sirve para reafirmar algunos conocimientos y otros para entenderlos tras dos años de práctica, donde mi observación se ha desarrollado, como también me he dado cuenta de lo que ignoro, y no porque la haya regado todo este tiempo, quizá sí, pero he tenido compañeros que me han apoyado para no hacerlo, me refiero a que me enfrento a situaciones más diversas. Es momento de investigar a fondo.

Este blog comenzó siendo un sitio donde escribiría cosas personales. El objetivo era ser invisible en la internet. A la fecha me gustaría que fuera así. Sin embargo, los temas que publicaré no son del todo generales, quizá eso provoque que algunos encuentren este sitio. Si estás aquí bienvenido.

Eso me hace tener cuidado con lo que escribo, porque puede que haya consecuencias, sobre todo por algunos datos, los cuales son sólo teoría, modelos, ejemplos, reflexiones, críticas, entre más cosas que no tengo idea vayan saliendo e iré compartiendo mientras tenga una computadora e internet para hacerlo.

Probablemente esto alimente a mi pequeño narciso, pero lo haré con el fin de compartir lo que vaya encontrando en este ejercicio que es la psicología, la radio por internet, videos e imágenes, cuentos, entre otras cosas que he hecho en la internet desde el 2007.

Si los datos no son lo que esperaban y hay información que quieran compartir, bienvenido. El chiste es crear un lugar de autoconsulta que con los años me permita hacer una investigación que valga el esfuerzo de mi tardía intervención en la vida, mi vida.

Afasias Corticales

El grupo de Boston distingue tres tipos básicos de afasias Corticales:

Afasia de Broca
Afasia de Wernicke
Afasia de Conducción: Propuesta inicialmente por Wernicke en 1874 y descrita por Lichtheim en 1885 para explicar las dificultades del lenguaje repetitivo. Se basa en una supuesta desconexión entre las áreas motoras y sensoriales del lenguaje. (Incluyendo Afasias transcorticales o afasias de las áreas limítrofes del lenguaje.)

23 junio 2015

Afasia

¿Qué es una Afasia?

Alteración en la capacidad para utilizar el lenguaje.

Bein, E.S. y P.A. Ovcharova (1970) Clínica y rehabilitación de las afasias. Sofia: Meditsina (en ruso).


Un déficit en la comunicación verbal resultante del daño cerebral.

Hécaen, H. (1977) Afasias y apraxias. Buenos Aires: Paidós.


Una pérdida adquirida adquirida en lenguaje como resultado de algún daño cerebral, caracterizada por errores en la producción (parafasias), fallas en la comprensión y dificultades para hallar palabras (anomía).

Kertesz, A. (1985) “Aphasia”. En J.A.M. Frederiks (ed.) Handbook of clinical neurology, 45. Amsterdam: Elsevier.

Una pérdida o trastorno en el lenguaje causada por un daño cerebral.

Benson, D.F. (1979) Aphasia, alexia and agraphia. Nueva York: Churchill Livingstone.

Dos tipos diferentes de anormalidades en el lenguaje infantil:

1) Disfasia de desarrollo, un retardo o trastorno en la adquisición normal del lenguaje.
2) Afasia infantil, una pérdida del lenguaje resultante de algún tipo de daño cerebral producido antes de que se alcance su adquisición completa.

Woods, B.T. (1985b) “Developmental dysphasia”. En J.A.M. Frederiks (ed.) Handbook of neurology. Vol. 46. Neuro-behavioral Disorders. Amsterdam: Elsevier. www.mch.com/ clinical/ radiology/ fmri Yamadori, A. (1975) “Ideogram reading in alexia”. Brain, 98: 231-238.

Al menos la mitad de los trastornos afásicos hallados en la práctica clínica, deben considerarse como afaxias mixtas.

22 junio 2015

Día 29: Las creencias

Hace unas horas comencé a escuchar mucho esta palabra. Quizá sea por coincidencia, sin embargo, para que algo me llame la atención es porque eso tuvo que ser o una de dos: Extraordinario o Contradictorio (En el peor de los casos las dos cosas).

Creo que estoy recordando. ¡Ha! ya recuerdo: Creer : Crearon.

La relación entre las dos palabras anteriores alguien las hizo. Algo así como Competencia : Competente. Sí, a alguien escuché decir que el creer es lo mismo que crear. Así que me pregunté: ¿De donde salió esa idea? ¿Creer y Crear es lo mismo?

No lo sé. Esto me hace recordar a lo que me decía una maestra cada vez que comenzaba a participar en clases: "Sabes o crees". Hoy trato de tener cuidado cuando utilizo la palabra "creo" cuando lo que afirmo es una suposición y esta tiene esa intensión o cuando necesito generalizar. Pero hasta ahora, espero, no la he utilizado como sinónimo de crear. El crear es algo totalmente extraordinario y aunque puede caer en la suposición a partir de supuestos objetivos, es otra cosa. Aunque muy en el fondo pareciera tener una conexión, una linea conectada.

"Creer es Poder" Esta frase me llama mucho la atención y creo que me puede ayudar para explicar por qué veo la diferencia entre Creer y Crear. La frase: "Creer es Poder" me invita a hacer algunas preguntas: Poder ¿Para quién? ¿Para qué? ¿Qué tipo de poder? ¿Qué alimenta ese poder a partir del Creer? Entre otras.

Considero que esta frase está truqueada y la he escuchado desde que tengo memoria y pareciera ser una frase motivadora. Para mí es manipuladora. En todo caso si la frase fuera: "Crear es Poder" les creería, aquí la clave, ¿A quién creerle para crear?

10 junio 2015

Día 28: No es fácil, tampoco difícil... es laborioso

En muchas ocasiones he buscado la receta que me permita quedar bien. Pero, ¿Qué es quedar bien?

Si fuéramos una máquina, quizá la búsqueda de quedar bien fuera una opción, y aunque lo fuéramos, sabemos que no quedaríamos bien, porque si un aparato, por ejemplo, una televisión, llega a descomponerse en menos de un año, lo que se creé que pasó es que el ensamble fue mal hecho o alguno de los componentes fue mal construido, Sin embargo, si un televisor dura más de 10 años, se piensa que algo diferente hubo y que es un error y un poco de suerte el que ese aparato se mantuviera en función por tanto tiempo.

Como sea, en cualquiera de los dos casos, es un error el cual no era esperado por el fabricante y mucho menos por quien consumió el producto. Sabiendo que el "El quedar bien" es un error, entonces... ¿Para qué quedar bien?

Andamos muchos, esperen, me responsabilizaré de mis palabras, a veces ando por la vida buscando eso que supuestamente me hace falta o buscando de manera casi incansable aquello que me sobra. ¿Para qué? Esto es complicado de explicar. Lo que es cierto, es que ninguna explicación se acerca en mínima parte, que eso que haga sea para mí directamente.

La culpa, el deber, el tener, entre otras cosas parecieran ser eso que alimenta una responsabilidad hacia los otros más que hacia mí. ¿Por qué pasa eso? No es fácil explicarlo, quizá tampoco difícil, pero para qué quieren saber lo mío, te invito a que observes lo tuyo, verás que no es fácil ni difícil, sino laborioso y vale el esfuerzo.

No me había dado cuenta

Algo que me llama mucho la atención, es que hoy todos somos jueces, es decir, que todos tenemos voz y voto de cualquier tema. Claro, eso es...