23 diciembre 2017

Story Time 5

El 2008, como lo escribí la última vez, no recuerdo muchas cosas, por lo que el día de ayer no escribí nada. Entonces saltaremos al año 2009, sólo, para que no quede vacío el 2008, mencionaré que de nuevo hice el examen de admisión para la Universidad, casualmente fue en el mismo lugar, en la Facultad de Contabilidad de la BUAP y en esa ocasión aguanté hacer el examen como cualquier aspirante. Sí, me sentí mal, pero coincidió mi ataque de pánico en el descanso. Lamentablemente no pude entrar pero de nueva cuenta no reprobé, el cupo fue el que no me dejó ingresar.

En ese 2008 después de ese examen, me decidí a salir, por lo que al final de año, comenzamos a ir al centro y entre esas salidas, me encontré a una maestra Psicóloga Venezolana Tere Fiore, a quien por cierto, interrumpí su plática con una persona, espero no se haya molestado, y ese mismo día fuimos mi madre y yo a la facultad de Psicología de la BUAP para buscar ayuda. Así que en esa búsqueda en una de las entradas, al querer entrar, nos encontramos con un maestro y por alguna razón se me quedó viendo y me preguntó si estaba bien, le dije que estaba buscando ayuda. Me dijo: Espérame, voy por un papelito para que consigas esa ayuda. Entonces regresó al edificio y al salir me entregó un papelito que decía CECLIPSI. Me dijo: "Llama mano, pregunta si hay cita. Estamos por entrar a vacaciones pero no pierdes nada por preguntar". Recuerdo que le dije que no podía llamar, que no podía salir de casa, si era posible ir de una vez a sacar cita sería mucho mejor, entonces me dijo: "Tu caso está difícil entonces, ven, vamos de una vez". Entonces fuimos a la entrada Principal de la Facultad de Psicología, también conocido como "Sanje" porque el edificio lleva por nombre "San Jerónimo". Entramos, nos dirijimos a una puerta y el maestro les dijo: "Denle una cita es urgente. ¿Se podrá?" Recuerdo que le respondieron: Que pase. El maestro me dijo: "Estás en buenas manos, espero sea la ayuda que estabas buscando, nos vemos mano". Y se fue. Aun no les diré su nombre, pero haré referencia de él pronto.

En ese lugar me pidieron mis datos. Me dijeron que por el momento no podían dar citas porque estaban por salir de vacaciones de fin de año, pero en cuanto haya una persona para atenderme, me llamarían. Así fue, a mediados de diciembre llamaron, pero creo no contesté. En enero ya del 2009 me llamaron de nuevo y me dijeron que si aun estaba interesado en asistir a sesión Psicológica, les dije que sí y me dieron cita para los sábados a las 9 de la mañana.

La primera cita fue para hacer una entrevista inicial, tomar datos y saber si estaba dispuesto a trabajar. Aun recuerdo que si yo daba mi palabra, lo haría; aun recuerdo que dije que en ese momento, mi palabra era lo único valioso que me quedaba. Y así fue. 

El proceso no fue fácil, de inicio,  tener que salir cada semana al centro para ir a la sesión, para mí fue muy difícil. Después con lo trabajado en las sesiones, cosa que no compartiré del todo, pero me puse muy agresivo a consecuencia de las frustraciones acumuladas o no sé, pero muchas cosas salieron en ese trabajo donde lloré, grité, golpeé, en fin, muchas acciones para sacar lo que tenía, y sobre todo, lo que sentía, tenía nombre: Ansiedad.

Fueron varias sesiones. Me sentía peor he de decir, pero tenía un objetivo: Pasar el examen a la universidad en un tercer intento. Recuerdo que el trato era entrar o buscar un trabajo con el objetivo de seguir fuera de mi casa, y no hacerlo sólo en cada sesión, sino de manera constante, cotidiana. Recuerdo que mi terapeuta me advirtió que el regresar a la Escuela no sería fácil, porque habría muchas personas, no sabemos cuál sería el trato de ellos hacia mí cuando se dieran cuenta de mi condición o ante mis reacciones, a lo que respondí: No importa, yo quiero estar allí, y si no, lo intentaré de nuevo, pero mientras estaré afuera lo más que pueda.

Como nota, ese fue el tema final, porque al principio mi objetivo era entrar o morir, con el tiempo fui más flexible en mis objetivos.

Antes de terminar las sesiones ya había hecho el preregistro y registro a derecho a examen y coincidió la última sesión a una semana exacta antes del examen. Le comenté que creí me tocaría por tercera vez ir a hacer examen en la Facultad de Contabilidad, pero ahora me tocó en la Facultad de Medicina de la BUAP. Eso me ponía muy nervioso porque no era un lugar familiar. Un reto más qué enfrentar.

Llegó el día del examen. No quise ir en taxi como las veces anteriores, pero lo hicimos para tratar de mantenerme tranquilo por más tiempo. Al llegar ya había una fila. Me formé y traté de aplicar todo lo aprendido. Aun así llegué tarde y cuando llegué al salón la maestra me dijo que ya no había lugares más que el que se encuentra en un rincón tras la puerta de entrada. Pienso que eso fue clave, porque lo convertí en mi pequeño fuerte donde no veía a nadie de mis compañeros. Terminé el primer examen, hubo un tiempo para almorzar que se me hizo eterno. Hicimos la segunda parte del examen que recuerdo ser uno de los que terminó rápido y pedí irme, me dijeron que revisara bien mis datos, salí y tomamos un taxi.

Sabía que había contestado bien, pero tras dos rechazos, era una posibilidad, pero sé que no me dolería tanto como el de dos años antes. Por cierto, el taxista tomó el Boulevard de la 11 Norte-Sur casi con esquina de la Reforma, hay una escuela de computación, pero junto estaba un establecimiento de "maquinitas". Maquinitas en ese entonces eran videojuegos. Recuerdo que al estar en el alto, un chavo salió de manera muy descompuesta en su caminar, se aferraba a los objetos que le quedaban cerca para no caer, pero al salir del lugar y no encontrar nada, cayó. Al parecer tenía una crisis epiléptica. Eso me hizo pensar muchas cosas en el camino, pero la más importante fue: Mucha gente se le acercó. Así que pensé que si tenía una crisis en la calle, alguien me auxiliaría.

Pasaron las semanas y seguí saliendo de casa. Recuerdo que ya caminaba diario como una hora y media, porque sabía que, independientemente de los resultados del examen, no quería seguir encerrado en casa.

Llegó el día, recuerdo que ya había resultados en línea. Por cierto, creo era el segundo o tercer año con esa modalidad. Mi hermano en las dos primeras ocasiones revisaba por internet, no me decía nada, pero al ver los resultados, pues menos. En esta ocasión, ya teníamos internet y recuerdo que estuve al pendiente en la madrugada porque los publicaban en el primer segundo de la fecha asignada. No pude entrar a la página, así que decidí ir a dormir y esperar. Al despertar entré a la página, y me observé, avisé a mi mamá para que viera la lista, lo corroboró y me dio un abrazo. Me dijo que si me sentía feliz, le dije que sí, pero me preocupaba más el cómo le haría para llegar a la facultad, y cómo le haría para quedarme en el salón por tantas horas. Tuve un horario de 7 de la mañana a las 3 de la tarde. Me dijo: "Querías estar adentro. ¿No? A ver cómo le haces, pero lo tienes que hacer. ¿Eso querías no? Pues ya está, lo demás te toca a ti".

Llegó la fecha de inicio de clases. Aun recuerdo que, como si fuera el kinder, mi mamá y mi hermana me fueron a dejar frente a la facu. El 23 de agosto de 2009 comenzaría la historia. Era una sensación rara, porque ya conocía muy bien la escuela, por lo menos en su patio principal, pero también conocía los consultorios, así que era como estar en casa. Incluso, cuando me preguntaban: ¿Cuánto tiempo tienes en la facultad? Yo respondía: Desde enero del 2009.

Al buscar mi salón, me di cuenta que sería en la planta alta. En ese momento no podía estar en lugares altos. Así que al subir las escaleras que, aun me costaba trabajo y subía con muchas dudas, al ver que tenía que cruzar de esquina a esquina, casi casi me colapsó. Creo que subí y bajé las escaleras en tres ocasiones, hasta que vi que más y más personas llegaban. Corrí al salón y como no aguantaba estar entre tanta gente, tomé una de las silla junto a la puerta del salón con dos objetivos: 1) Si me sentía mal, salir sin que nadie se diera cuenta y 2) Si salía, entrara sin ningún problema, sin llamar la atención.

Pasaron las dos primeras semanas y era una pesadilla constante. No encontraba a mi terapeuta por más que la buscaba. Pero esas búsquedas me hacían dar vueltas por la facultad. Recuerdo que, cosa rara, ningún maestro faltaba, lo que me ayudaba porque no tenía que socializar, no porque no quisiera, sino por estar en altura y entre tanta gente, la garganta se me secaba por la ansiedad y tenía que huir.

En esos días, en la clase de Desarrollo de Habilidades del Pensamiento Complejo (DHPC) puso la maestra una actividad donde teníamos que hacer grupo de acuerdo a nuestras coincidencias. Una de ellas, o la que más recuerdo, era la reunión de acuerdo a nuestro signo zodiacal. En ese momento estaba a punto de entrar en crisis, porque era obligatorio andar por todo el salón, entre mucha gente, sin la posibilidad de huir cuando quisiera. Así que se me ocurrió decir: "¡Bipolares, quienes son bipolares!" Y noté que muchos reían. Entonces comencé a burlarme de mis defectos, burlarme de mis miedos, de muchas cosas de mí, y esas risas en lugar de molestarme, me hacían reir y eso ayudó mucho para burlarme de mis problemas y poco a poco me ayudó a socializar más.

Así llegamos al mes de septiembre, específicamente a la mitad del mes, fecha que coincide con la feria de Cholula, un lugar fuera de Puebla que visitaba durante mi adolescencia en la Preparatoria cuando me sentía triste. En ese momento los compañeros, que por cierto, ibamos a varios lugares como si fuéramos muéganos, dijeron: ¡Vamos a Cholula! Por casualidad, me encontré a mi terapeuta en la entrada de la Facultad. Le dije: "¡Vamos a ir a Cholula! ¿Podré?" y me dijo: "Ve, tú puedes, disfrútalo". Y se despidió. Por cierto, ese día la vi muy rara.

Yo me quedé con mucho terror. Les iba a decir que no, les decía que no, pero una compañera, en ese momento compañera pero en la actualidad es una de las personas que más aprecio en el mundo, me tomó del brazo y nos fuimos a donde estaba la camioneta de uno de nuestros compañeros que ofreció llevarnos. Al llegar, me estaba arrepintiendo, pero la compañero que llevaba del brazo me dijo: "Vamos compañero, acompáñame" y me subí. De verdad, no sabía por qué estaba allí. Después lo supe, pero el terror era más que otros sentimientos, que otras emociones.

No recuerdo cómo llegamos a Cholula, pero en el trayecto me sentía mal. La compañera me preguntaba si estaba bien. Sólo movía la cabeza y veía hacia el vidreo. Cuando llegamos a la Paz, comencé a platicarles lo que me pasaba. Sólo daban expresiones de asombro. Me dijeron que me apoyarían en cualquier momento, que no me preocupara, no estaba solo. Y sí, durante nuestra visita me preguntaban seguido si estaba bien. La compañera y yo, creo, en ese momento se estaba iniciando nuestra amistad que, a pesar de varios incidentes, seguimos teniendo.

Llegó el momento de regresar a Puebla. No pude subirme a la camioneta, así que tuve que subirme en la parte posterior. Al subir casi caía por el miedo. Aun no puedo explicar cómo aguanté cuando tomó la recta y aceleraron tanto que creí me saldría de la camioneta. Pero cuando llegamos a Puebla y caminamos hacia al centro y quedé sólo para ir hacia la parada de mi transporte público, en ese trayecto, con miedo y todo, supe que podía hacer muchas cosas.

Para ese momento ya iba sólo a la escuela. Omití esa experiencia, pero recuerdo que mi papá me llevó a tomar el transporte. Me dijo que me llevaría a la Facultad, pero se supone que él entraba a las 7 de la mañana a trabajar. Recuerdo que le hizo la parada, me subí y se despidió. Eso fue clave porque me di cuenta que podía estar solo.

En fin, ese cuatrimestre casi no hablaba con nadie. Así como era la hora de salida, salía casi corriendo para mi casa. Pero a finales de noviembre, todo comenzó a cambiar. Por lo que ya aguantaba estar en otros sitios del salón, en otras partes de la Facultad.

Por allí se me pasó hablarles de una visita a Ciudad Universitaria en la bienvenida a los que éramos de nuevo ingreso. Me sentí muy mal en el trayecto, pero llegué, y de regreso un amigo nos trajo al centro y me dejó cerca de mi casa desde donde caminé.Sin darme cuenta, estaba superando miedos y conquistando distancia.

Al final del primer cuatrimestre, con calificaciones aprobatorias y con éxito porque las crisis eran muy pequeñas, recuerdo que la compañera que me animó a ir a Cholula y yo, nos pusimos de acuerdo para meter las mismas materias para el siguiente. Eso sería un error, pero lo comentaré el día de mañana cuando les hable del 2010.

También, en esos momentos, comenzaba a hablar seguido por teléfono a quien hoy considero mi hermana hasta el día de hoy. Como verán, los lazos comenzaban a crearse, eso me decía que la Licenciatura podría ser una realidad.

Como hasta ahora, no pondré etiquetas para que esta historia quede invisible en internet, pero quede como recordatorio de lo que hecho en estos años, para comenzar el 2018 con ánimo de seguir escribiendo y compartiendo mi historia.

21 diciembre 2017

Story Time 4

Llegamos al año 2007. Como escribí desde el principio, hay cosas que no recuerdo con claridad, y algunas que las tengo aun presentes, al tener incluidas nombres y apellidos de algunas personas, las omitiré por respeto a su identidad.

El año 2007 llegó, y con cambios. Los primeros eran de salud. En todo ese fin del 2006 comencé a quedarme en la casa, prácticamente acostado, observando la televisión. En ese entonces no había internet como ahora y la computadora se encontraba lejos de mí y no tenía la fuerza necesaria para cambiarla a un lugar más cercano. De haberlo hecho, quizá, hubiera escrito todo en un blog a detalle, y quizá esa información me ayudaría hoy, pero no puedo regresar al pasado, eso es un hecho.

Para entonces todo era muy lento y rápido a la vez. Llegó un momento en el que no podía caminar, dar paso. Sentía mis piernas muy débiles. Y las cosas se complicaban, cuando todos tenían que hacer su vida cotidiana. En ese momento sentí que todos me abandonaban, de repente todos se fueron.

Era claro que tenía que comer, pero ni ganas tenía de hacerlo. En ese entonces bajé muchísimo de peso, a pesar de estar acostado y no hacer nada. Cuando he leído que el aislamiento y el sedentarismo provocan obesidad, pero en mi caso fue todo lo contrario. Recuerdo que sentía que me movía normal, pero a finales del 2006, mis padres adquirieron una cámara de video, y hubo una grabación donde, recuerdo habría una caja de manera normal, incluso recuerdo que lo hacía muy rápido, sin embargo, en ese video me observaba muy lento, demasiado.

Recuerdo que a principios de 2007 me recordaba cada rato que hice un trato, y ese era entrar a la universidad, pero en el estado en el que me encontraba, era prácticamente imposible. Mi mamá recibió el dato de un Psicóloga cerca de donde vivía, y el querer salir para ir a la universidad me hizo arriesgarme a tomar el transporte e ir a buscarla a su consultorio. Cuando me observó, me canalizó con una Psicóloga que estudiaba la Maestría en Psicoterapia, incluso me ofreció una beca en la universidad donde estaba si me recuperaba. Tenía su consultorio muy lejos de casa, por lo que el taxista que era amigo de la familia, al verme muy mal cuando tomaba la autopista, se iba por sitios tranquilos para poder llegar a la Colonia La Paz. No recuerdo haber tenido ningún cambio. Pero la Terapeuta fue a mi casa para convencerme de regresar a sesión incluso de ir a mi casa. Nunca entendí por qué de su insistencia.

La convocatoria salió, así que tenía que prepararme para hacer el examen de admisión. Era semana santa y quise ver qué tanta fuerza tenía para salir a la calle. No lo logré, el regreso a casa fue muy difícil. Pensé en ese momento que Dios vería mi esfuerzo y sucedería el milagro, pero no fue así.

Por lo tanto, comencé a salir poco a poco de mi casa. Hice el registro en línea. Cuando menos me di cuenta, caminaba todos los días media hora y cada vez quería ir más lejos. Todo parecía ir bien, por lo que me animé a ir a Ciudad Universitaria para el registro. Fue muy difícil, pero agradezco a mi hermano el apoyo en ese momento.

En el intermedio, mi amigo hermano de la Prepa, fue a visitarme y me dijo que me sacaría de la casa, aunque sea chillando. Cuando me volvió a visitar sólo dijo que iba por mí que no aceptaría un no por respuesta. Así que tomamos la ruta y nos fuimos a su casa que quedaba al sur de la ciudad. Aun recuerdo que en todo momento me quería bajar y al llegar al Centro Histórico de la Ciudad quería regresar a casa. Aun no sé, no recuerdo de dónde saqué fuerza para subirme e ir a su casa donde me quedé a dormir. Aun recuerdo que, al regresar a la casa, todo lo veía diferente. Supe que algo había cambiado en mí. Ese viaje largo, como de dos horas, más saberme sobrevivir fuera de mi casa, y saber que no morí en el intento, me hizo tomar confianza para el examen. De no haberlo hecho, quizá no hubiera hecho el examen. Esta experiencia fue clave para lo que estaba por venir.

Teniendo la matrícula de admisión al examen, todo estaba en mis manos para lograr el objetivo, sin embargo, a los 15 minutos de comenzar el examen, no podía respirar, todo me dolía, y pedí apoyo médico. En ese momento me puse a caminar por todo el pasillo de uno de los edificios de la Facultad de Contabilidad de Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Llegó la doctora a quien llamaremos Lupita, y le pongo nombre porque haré referencia de ella de nuevo cuando les platique del 2008. Lllegó, me llevó al consultorio y me inyectó un analgésico con complejo B. Llamaron a una ambulancia y me llevaron al Polideportivo en CU donde me aplicaron un examen de manera individual. Yo sentí que contesté bien el examen, no lo reprobé, pero no hubo cupo cuando se dieron a conocer los resultados. Aun así agradezco a la maestra que me apoyó para hacer el examen, porque yo creí que iba a buen ritmo, muy rápido por cierto, pero la realidad fue que pasaron cerca de 8 horas para que terminara un examen que estaba diseñado para no más de tres horas y media.

Como les dije, no pasé. Recuerdo que fue el día que más golpes dí a las paredes, al suelo, a objetos que se me atravesaban en el camino. El coraje era demasiado porque me esforcé y no había alcanzado. El promedio me daba para ingresar a otras carreras relacionadas, una de ellas era Literatura y otra Antropología, pero no quise, sabía que mi camino era la Psicología.

¿Por qué Psicología? Algunos que saben lo que viví, me comentaron que era para saber lo que tenía. En realidad no sabía que lo que vivía tenía que ver con la Psicología y menos cuando una Psicólogo dijo que no tenía nada, y otra no supo qué hacer con mi caso.

Así llegamos al final del 2007. Ya no estaba tanto tiempo en cama, me levantaba para jugar Play Station hasta que se descompuso. En ese momento el internet cambió y nos dieron un modem para que la velocidad fuera no de 56 k sino de 128 k. Con el pasar de los meses se llegó a 1 Mb de velocidad y en esos años comenzaba a entrar más a internet. Lo único que veía era lo que sucedía en la casa de "La Academia" que era un concurso de canto. Sí, en eso desperdicié algunos meses. También comencé a dormir en la sala, en un sillón, porque quería estar cerca de la computadora. Es entonces que comencé a ver la manera de crear algo para internet. Cree un blog sobre temas escolares, pero no tuve continuidad.

Me sentía motivado para seguir saliendo. Me decía que, si pude ir a hacer un examen, podía hacer cosas más sencillas. En esos momentos, en las tardes había un programa en Sistema de Información y Comunicación del Estado de Puebla (SICOM) que era el canal de televisión del estado, llamado "Te lo digo Juan para que lo Escuches Pedro" donde me gané al contestar algunas de sus preguntas una loteria didáctica para niños y un libro donde se exponía el diario de un niño pequeño. Tenía que ir hasta allá para recogerlos. Fue muy difícil ir hasta Angelópolis, pero me atreví. Aun recuerdo que la experiencia fue muy mala, muy mala, pero me sentí orgulloso de haberlo logrado.

Así llegamos al final de año. Recuerdo que seguía saliendo a caminar, pero una crítica de una vecina sobre mi imagen me hizo aislarme de nuevo. Así llegamos a finales del 2007, un año donde intenté seguir con mi vida, pero no lo logré, aun así las experiencias marcaron el rumbo de mi vida, hasta la actualidad.

Mañana hablaremos del 2008, un año del que no recuerdo muchas cosas, porque entre éste, 2007 y el 2009 hubo muchas cosas significativas que han eclipsado el 2008. Aun así intentaré acordarme. Como hasta ahora, no pondré etiquetas para que sea invisible en la internet. pero si lo leíste sólo puedo decirte: Gracias. Hasta mañana.

20 diciembre 2017

Story Time 3

Llegamos al 2006, hace casi 10 años. Es claro que hay cosas que no puedo compartir, pero este ejercicio me ha permitido ser lo más objetivo posible, porque recuerdo que, a quienes les he contado mi experiencia, en el fondo mis palabras tenían un toque de resentimiento, de enojo, coraje, frustración y culpa, culpa hacia los demás, a lo que me rodea, pero no asumía la responsabilidad y protagonismo en la historia. Un ejemplo constante, es por qué nunca tuve un reconocimiento por mi maestro de Ensamblador en mi proyecto, acabo de encontrar una libreta donde tengo una nota en la que me recordaba entregarle el proyecto como esté y no seguir reprobando hasta que esté listo, quizá nunca lo estaría.

Como les platicaba, en el 2004 salí de una Preparatoria, fui a un viaje a Cuetzalan, entré a la Universidad. En el 2005 estaba en un periodo de frustración, reprobé las mismas materias varias veces, entre ellas Ensamblador, Calculo Diferencial e Inglés; comenzaron mis ataques de pánico y comenzó la época de pruebas de laboratorio, rayos X y electrocardiogramas en el Seguro Social IMSS. Me quedé que, tras un tratamiento Psiquiátrico que no funcionó, me mandaron con la Psicóloga tres meses después.

Estaba inscrito en la Universidad para cursar Primavera 2005, pero me sentía igual y cada vez peor. Así pasaron los primeros días del año esperando la cita con la Psicóloga. Al llegar, en el mes de Marzo, entré al consultorio, y me dijo que no me veía nada, que fuera en un mes, pero no observaba nada extraño.

En ese momento, al regresar a la casa, comenzó la incertidumbre porque nadie me decía qué tenía. Así que comenzó mi aislamiento parcial en la casa, porque decidí definitivamente no regresar a la Universidad. Era imposible sentirme todo el tiempo amenazado por algo inexistente, la presión arterial alta, dolores y ganas de llorar todo el día. Nota: Hoy como Psicólogo me resulta casi imposible creer que nadie me dijo, hasta este año lo que tenía si era evidente. 

Bueno, iba a mis citas al médico de lo familiar, hasta que terminó la vigencia. Al saberlo entonces mi propuesta era estudiar otra cosa. Esa otra cosa era Psicología, era mi siguiente opción desde que estaba en la Preparatoria. Así que comencé a prepararme, pero era tanta la sensación de poder morir, que el miedo me invadía y prefería que, si pasaba eso, fuera en casa.

Ese año mi hermano salía del Bachillerato y entraría a la Universidad, así que entraríamos los dos a hacer el examen. Lamentablemente el día del registro, aunque ya lo había hecho por internet, no me presenté para la entrega de documentos. Renuncié a seguir estudiando pensando que me sería imposible si no resolvía esto antes. Así que propuse a mis papás esperar al año siguiente, y lo aceptaron. Allí es donde comenzó la pesadilla, porque no podía salir ni al patio, todo el día me la pasaba en la recámara, encerrado. Pronto no quise bañarme y los ataques de pánico eran muy seguidos, quería correr, quería incluso matarme porque era insoportable la sensación de vértigo, de hormigueo por todo mi cuerpo, de ver todo muy luminoso y a veces no sentir el piso.

Recuerdo que reaccionaba muy mal con los más cercanos. Pero en ese momento un amigo de la prepa comenzó a visitarme seguido a la casa. Para entonces ya tenía una guitarra de segunda mano con la que ensayaba lo que mi amigo, hermano me dejaba de tarea. En ese entonces tenía la esperanza de que todo mejoraría, pero conforme pasaban los días, todo era peor.

Mi hermano fue a hacer su examen de admisión, y yo me sentí muy mal. Todo el resto del año me seguía sintiendo mal, muy mal. Recuerdo que ese año mi hermano (sanguíneo) compró un Play Station, pero de tanto uso se descompuso. Quise repararlo y me atreví a ir a buscar la refacción. En ese entonces aun me daba ánimos para hacerlo, pero la sensación era horrible y tuve que regresar a mi casa sin siquiera comprar la pieza. A otro día me fui muy temprano, compré la pieza, y durante el camino me sentí muy mal, pero sabía cuál era mi objetivo, y me sentí bien por lograrlo.

Después, ya no salí más, me quedé en casa, y no salía porque todo me era molesto, todo.

Recuerdo que para ese fin de año, andaba ya muy mal. Para entonces el insomnio era muy severo. Quizá se preguntarán. ¿Por qué no recibí ayuda? Bueno, porque para ello hay que salir a la calle y no podía. En esos instantes mi carnal de la Preparatoria, me alentaba, pero era claro que no era posible estuviera todo el tiempo allí. Así que al final de eso 2006, no había hecho mucho ese año, cada vez me sentía peor. Y bueno, para entonces comenzaba a considerar si lo que vivía era vida. Recuerdo que en ese momento comenzaba a pensar cómo dejar de existir, sin embargo, ese año mi hermano dio de alta el internet. En ese entonces la velocidad era de 56 k, ese sonido que muchos piensan es del siglo pasado, no, aun lo escuchaba hace poco más de 10 años, por eso, ahora que el internet probablemente cambie, bueno, considero que fue un milagro que haya sido libre por casi una década.

Así es como comencé a pensar en cosas diferentes, porque era una salida distinta al de la calle, era una manera de comunicarme con el exterior desde la internet, sustituto temporal de la vida real, así que comencé a crear un blog donde quería compartir temas educativos. Es chistoso, pero sigo con ese proyecto en mente porque comenzaron a pasar cosas desde entonces, cosas que jamás me imaginé viviría, bueno, si eso era vivir.

Así llegaremos al 2007 con más dudas que soluciones y con muchas preguntas en mi cabeza, que a veces hasta el día de hoy, me pregunto: ¿Cómo le hacen las personas para salir a la calle sin sentir lo que siento? Absurda la pregunta, lo sé, pero una pregunta al fin que un no doy respuesta y de aquí al 31 de diciembre de este año, sabrán por qué, claro, si has leído lo que estoy escribiendo y escribiré lo que resta éste fin de año.

Lo publicaré sin etiquetas, para que sea invisible en internet. Así que si alguien se encontró con mi historia, bienvenido. Hasta mañana para platicarles cómo fue el 2007, año en que comienza mi resurrección, o algo parecido a eso.

19 diciembre 2017

Story Time 2

Llegamos al año 2005. Estaba entrando al segundo cuatrimestre de la Universidad. En ese momento comenzaba el año con cierta incertidumbre. Aun recuerdo que al entrar a la facultad, algo, algo me decía que no sería un año bueno.

Como sea, desde diciembre del 2004 ya había elegid mis materias, las cuales no fueron del todo buenas, porque desde el inicio el Maestro de Cálculo diferencial no llegó. Tengo que reconocer que, aunque no llegaba, no debí de faltar a la clase así por que sí. Algo que ignoraba en ese momento, fue que podía dar de baja la materia para no tener problemas y podía hacerlo porque no afectaba en mínimo de créditos que necesitaba para cursar el cuatrimestre.

En ese entonces, y bueno, no les había platicado, pero hice amistad con una chava, pero había cosas que no me gustaban del todo. En el primer cuatrimestre platicábamos horas. Para éste segundo cuatrimestre hubo una especie de distancia, y aunque la buscaba, simplemente no parecía interesarle.

Ese mismo año comencé a aprender Guitarra con mi amigo, hermano, Carnal Juan. Así que nos veíamos en el Centro de la Ciudad para que me prestara su guitarra para ensayar. Cabe mencionar que en ese entonces, aunque ya había celular como para llamar o mandar mensajes, ninguno de los dos tenía ese tipo de aparatos, así que nos poníamos de acuerdo, pero era un relajo para encontrarnos. Después, cuando teníamos celular, los mensajes de texto no eran garantía de ser, como ahora, una comunicación confiable.

Para entonces, la motivación por estudiar computación era cada vez menos. Por cierto, para ese entonces la computadora, la primera computadora que teníamos en casa, la descompuse al intentar instalar Linux, por lo que andaba con el autoestima hasta abajo, porque no era posible que un estudiante de computación, no fuera capaz de instalar su herramienta de trabajo, porque em aquellos entonces, Linux era el Sistema Operativo que utilizábamos.

También me di cuenta que en nadie se podía confiar, hice corajes para tener calificaciones regulares a malas el diciembre anterior, por lo que el desinterés era generalizado. Sin embargo, una de las materias que me llamaron la atención porque comenzaba a darme cuenta que podía hacer algo en verdad, fue la clase de Ensamblador. Recuerdo que el proyecto era interesante: Hacer un teclado en pantalla con el efecto de la tecla y que se imprimiera el caracter arriba. No pude terminar de programar las 102, pero para lo que iba, tenía que haber aprobado, pero no fue así.

Reprobé Ensamblador, también ingles I por segunda vez, además Cálculo Diferencial lo reprobé por faltas y aunque fui con el maestro, que era sustituto, y aunque me dio oportunidad de regularizarme, me fue imposible, por lo que tuve que recursar. Aquí fue cuando mi mundo comenzó a destruirse, y no sabía que hacer. Aunque quería hablar con el director, nunca me recibió y recuerdo que algo en el pecho comenzaba a dolerme. No recuerdo si fue antes o después de Semana Santa, sábado, tras hacer un examen de Inglés que sabía reprobaría. Me sentí tan mal, que tenía decidido salirme de la carrera, pero cuando lo establa pensando, me invitaron a jugar The Conqueros - Age of Empires II. Desde que estaba jugando me sentía raro, como que me faltaba la respiración, y nunca me imaginé que ese día mi vida cambiaría. Después de jugar, comencé a sentirme como si todas las personas me observaran. Tomé el camión y a pocas cuadras comencé a experimentar mi primer ataque de pánico. La distancia que recorrí fue una pesadilla, no podía respirar, no sabía lo que pasaba, tenía mucho miedo. Pensaba bajarme para pedir ayuda en una clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social, pero no me atreví a bajarme del transporte público. Lo único que quería era llegar a casa.

Cuando tenía que bajarme, tanta era mi ansiedad, que al bajar, mis piernas no tenían fuerza y rodé, afortunadamente fuera del alcance de las llantas. Como pude pasé el boulevard. Entré a una tienda cercana, pedí un agua y una aspirina. No sé cómo me vio el de la tienda, pero me regaló el agua y la aspirina. Fui a la parada más cercana de la ruta que me dejaba cerca de mi casa, pero una no me quiso levantar, otra no esperó a que me subiera y una última me esperó, pero eran tan pocas las fuerzas que sentía en las piernas, que tuve que arrastrarme para subir y sentarme. Como pude, cosa que ya no recuerdo, llegué a mi casa.

Al llegar me tranquilicé, y no supe cómo pasó, pero tenía mucha sed, pero no podía pasar líquidos. A pesar de mencionar que me sentía mal, se fueron, tenían un compromiso. Aun recuerdo que ese mismo día anunciaban que el Papa Juan Pablo II había muerto. En horas fuimos con un médico después de ver que no pude llegar a la escuela. Al acudir con ese Médico me expuso con su hijo que era estudiante de segundo cuatrimestre de medicina y frente a él dió su diagnóstico: Moriría por un problema en la hipófisis. Ese médico recomendó a mis papás en comprar el ataud, porque no tenía remedio.

No recuerdo ni cómo le hice, pero pude llegar a a otro día al Centro para tramitar una Constancia de Estudio y a otro día me dieron de alta en el IMSS. Ese mismo día me dieron consulta y con medirme la presión arterial me mandaron de urgencia al Hospital Universitario. Creían que estaba drogado por la cantidad de palpitaciones y por lo alto que era la presión arterial. Me dieron Captopril y Propanolol. Eso me calmó un poco. Eso me permitió ir a la Universidad para pedir un permiso de 6 meses.  Tuve que hacerme muchos exámenes de laboratorio, de rayos X, electrocardiograma. Todo salía normal. Me mandaron al Psiquiatra y no funcionó el tratamiento. Al final de ese año todo empeoraba. Tuve que ir a reinscribirme acompañado de mi mamá, aun sin saber lo que tenía y con una cita con la Psicóloga para dentro de tres meses.

Así terminó ese año, un año de pesadilla, pesadilla en el 2005.

Mañana lo que me pasó en el 2006. Como hasta ahora, lo publicaré sin etiquetas, para ser invisible en internet.

18 diciembre 2017

Story Time 1

Este blog es personal, y comparto en parte mi vida. No importa hacerlo público porque pronto, si la internet deja de existir como lo conocemos, todo lo que escriba, quizá no deje de existir pero, casi nadie lo encontrará, así que en este fin de 2017 escribiré lo que han pasado en los últimos 13 años, sí, desde el 2004 a la fecha con el simple objetivo de recordar y sacar un aprendizaje de ese recuerdo, el cual, seguramente sea diferente o lo que en realidad pasó.

Año 2004. En ese entonces tenía un pensamiento muy ingenuo, porque me sentía con todo lo necesario para ser "alguien" en la vida. Es cierto, tenía los conocimientos básicos para entrar a la Universidad, pero creo que cometí muchísimos errores.

El primero de ellos fue creer que saber prender y apagar una computadora, así como tener una idea vaga de lo que es una computadora e ignorar qué era un sistema operativo, es decir, me falto saber que había más cosas que Windows, fueron mi trampa. Pensaba que era todo, y hoy sé que no era nada. En ese momento no tenía idea de qué era programar, pensaba que las cosas estaban hechas mágicamente e ignoraba que tenía que ser capaz de hacer algo similar y no investigué las herramientas para hacerlo.

Además de ignorar qué era computación, pensé que las matemáticas no serían tan complicadas, y no lo son, pero mi imaginación, parte esencial para su práctica, estaba muy limitada. Las matemáticas nunca fueron mi fuerte, y no lo tomé en cuenta.

Quienes me conocen dirán que hay una contradicción porque siempre he sido muy indeciso, pero en ese momento estaba muy seguro de lo que quería tanto que casi llego a los 900 puntos en el examen de admisión. Estaba en un gran momento.

Ahora, ese año no todo fue la escuela, también hubo experiencias diferentes, y quizá la que me gustaría repetir aunque hoy, bueno, es algo que se ve imposible, pero aun pienso que eso se puede cambiar. Lo platicaré en la segunda parte de esta historia. Una de esas experiencias fue un viaje a Cuetzalan, un sitio en la Sierra Norte del Estado Puebla que el sólo recordarlo, me provoca emoción.

En ese entonces hubo dos viajes, uno a la Riviera Maya y a Cuetzalan. La mayoría se fue al de la Rivera Maya, quizá porque ese fue organizado por la Preparatoria y el otro fue entre la tutora del grupo y los alumnos. Yo elegí ir a Cuetzalan, por mi economía y porque quería que fuera algo diferente, algo donde fuera responsable de la visita con los riesgos que correspondan.

Recuerdo que en una fonda donde vendían sólo Mole Aguado de Res, hubo una experiencia extraña, porque la comida fue una de las mejores en mi memoria, pero lo que vimos al salir de allí, hizo que por unos segundos, quisiéramos buscar un hospital con servicio de urgencias. ¿Por qué lo digo? Imaginemos el negocio a una calle del Centro de Cuetzalan. Allí hay una entrada que parece ser un patio, que más que patio era un pasillo donde montaron una mesa de madera donde podían sentar dos filas alrededor de la mesa quedando de frente con el otro comensal. Eso significa que lo que pasaba bajo la mesa nadie lo podía ver, y probablemente si sentías algo, pensarías que es el pie de la persona del frente. Bueno, al salir, vimos cómo corrían bajo la mesa muchas ratas, muchas. Pero una de ellas todavía se paró frente al negocio, sin bajar a la banqueta, pareciera nos saludó y olió, y se metió bajo la mesa de nuevo. Desde ese momento esa fonda fue bautizada como "El Cangurito".

La experiencia anterior no recuerdo cuándo fue exactamente, pero hablando de comida, lo que extraño y quiero volver a probar o aprender a hacer son unos pequeños molotes rellenos de pollo deshebrado, con salsa y lechuga encima. ¡Delicioso!

Algo qué destacar en ese viaje, es la visita a una iglesia cuyo atrio era ocupado para cementerio. Recuerdo que vimos tres sombras acercarse, pero no había manera de que se formaran esas sombras. Se acercaban y de repente se alejaron tras la iglesia. Unos compañeros fueron tras de ellas, pero regresaron corriendo porque dijeron que no había más paso tras el templo, y con miedo nos regresamos al centro de Cuetzalan en medio de la oscuridad.

También recuerdo que uno de nuestros guías, porque tuvimos dos, uno de ellos nos prometió ir a un lugar donde el agua estaba cristalina y donde, pasando el río, había un pueblo donde se comían mariscos muy buenos. Pues nos arriesgamos a ir, tomamos un camión que llegaba a ese lugar y nos encontramos todo lo contrario: Un río con mucha arena, y fuimos al pueblo el cual estaba, al parecer, abandonado, porque por donde se caminaba, la hierva estaba crecida, y no se veía a nadie. En fin, por suerte regresamos a tiempo para tomar el camión que era el último que salía a las 5 de la tarde. Otro poco y nos perderíamos en medio de la Sierra.

Visitamos una estación de Radio, se me perdió el boleto de regreso que encontramos por suerte en medio de una calle por donde no habíamos cruzado, o eso recuerdo, y bueno, tras graduarme de la Preparatoria, hice el examen de admisión, entre a la Licenciatura en Ingeniería en Ciencias de la Computación, y comenzó mi pesadilla.

Hace unos días encontré mi cardex, y fue la primera vez en mi vida que reprobé y fueron dos materias: Inglés y Programación. Ese año, aun lo recuerdo, cuando recibí mis calificaciones alrededor de las 7 de la noche con una oscuridad de atardecer entre rojo, morado y azul, supe que no era mi lugar.

Ya mañana les platicaré cómo fue el año 2005. Así les iré platicando lo que me ha pasado hasta la actualidad. ¿Para qué? Simplemente por escribir, y para no olvidar todo lo que pasé, y si alguien lo lee, bueno, pues veamos si coinciden nuestras historias. Tanto quiero que quede en lo desconocido, que no tendrá etiquetas ni nada. Mañana la siguiente parte del Story Time.

16 diciembre 2017

Adiós al Internet

En pleno inicio de las preposadas en México, observamos muchas acciones en contra de la mayoría de la población. Sería muy romántico pedir ayuda internacional, pero al ver que en uno de los países más poderosos del mundo es manipulado por particulares, observar que el estado no defiende los derechos de la mayoría como sería una democracia, no hay más que resignarse ante una nueva transición, con un método conocido: El control. 

¿Por qué no hay una reacción? ¿Acaso no es importante tener derechos humanos, entre ellos la libertad de tránsito, y de manera global la internet? ¿Ignoramos el impacto real? Los Mexicanos nos caracterizamos por ser muy discretos en las manifestaciones con el objetivo de no ser violentos para no dar pretexto al gobierno de militarizar al país,  aunque ya lo hicieron. Espero no escuchar alguna estupidez como: "En México era un porcentaje bajo quienes tenían acceso a internet, y ese porcentaje pagará y el resto no lo necesitaba, y si lo llegara a necesitar, tendrá que pagar".

Pensé ¿Qué pasaría si el internet deja de ser como lo conocemos? ¿Cuales serían las consecuencias? ¿Estoy pidiendo una acción inmediata que se dará poco a poco?

Dentro de la malo, quizá haya algo bueno con el control de flujo del internet. Por ejemplo, al no distraernos con la información mundial quizá nos involucremos con la información local. Quiza haya más contacto con otras personas de manera física, que ignoramos por estar con nuestros dispositivos electrónicos. Comenzaríamos a unirnos más, eso que no le conviene a ninguna organización represiva.

Por lo menos en México es tachada como negativa, la unión entre personas como una acción delictiva y la internet permitía, por lo menos, saber qué piensa la gente, qué piensa hacer, qué quiere ser y si se encuentra indicios que atenten contras otras personas, se agiliza el proceso de justicia. Si se controla el internet, es claro que tendrán esa misma información, pero como seres pensantes, se encontrarán otros caminos donde no se tendrá acceso y la buscarán, como es costumbre, de forma violenta. Se nota que el estado es ignorante, paranoide y sin sentido común, porque no han entendido qué es libertad. 

Es probable que de nuevo habría lazos entre personas más significativos que los hechos por redes sociales en la actualidad. Eso es peligroso porque está demostrado que entre más divididos estemos, más vulnerables, y la internet, aunque nos comunicaba entre personas del todo el mundo, no necesariamente creaba lazos significativos, al contrario, provoca desunión, sobre todo con los más cercanos. ¿No se dan cuenta de esto los que buscan el control y beneficio económico? Creo que sí, por eso la amenaza con tipificar acciones comunes como ilícitos. 

¿Qué pasaría con tiendas online, si sus usuarios no pueden pedir nada por internet? ¿Qué pasaría con muchos servicios que se mantienen con publicidad, que les permite desarrollar tecnología y dar algunas propuestas de manera gratuita? ¿Qué pasará con la información a la que recurrimos regularmente?

Es probable que no renunciemos al internet tan fácil, quizá lo conveniente ahora sería el uso de datos del celular. No sabemos qué tan altos o bajos serán los costos por conexión. Lo que sí sabemos es que esto lo comenzaban a prever las grandes empresas y observamos sus planes de suscripción, pero ¿Alguien tomó en cuenta el costo que paga el usuario sólo por abrir la llave de información?

Esto me hace pensar en varias posibilidades. Una de ellas es que las empresas que crean contenido, tendrán que asociarse para ver la manera de pagar a las empresas que permiten el flujo de información para mantener sus sitios. ¿Qué pasará con las empresas que no tienen la solvencia económica para ello? Probablemente habrá paquetes para empresas pequeñas donde se limite su indexación además de limitar el número de usuarios y restringir el número de datos y su velocidad de transacción. ¿llegaremos de nuevo al uso de los 56 k?

Es probable que el usuario promedio se adapte. EL modo de comunicación común es el mensaje de texto, quizá audio sea una de las alternativas las cuales con una velocidad mínima pueda seguir en uso. Los preocupados tendrían que ser aquellos sitios cuyo contenido es más gráfico, más visual. ¿Qué es lo que pasará? Simplemente, quien pueda pagar por más datos, será quien tenga acceso.

¿Qué es lo peor que puede pasar? La primera respuesta que me encontré al platicar esta situación, es que en países como China no ha pasado nada al restringir el uso de internet. Sospecho que no han visto la lógica de la situación. No es una simple restricción a sitios, estamos hablando de cerrar  el flujo de información. No es lo mismo bloquear el flujo, que cerrar el flujo y eso parece ser la confusión. 

Las personas que tienen poder en este planeta, han caído en un trastorno generalizado el cual aun no tiene nombre y el cual sería interesante investigar, porque de tipificarla, debería ser un freno para aquellos que atentan contra la humanidad. Es importante darnos cuenta que el modelo que compartimos en el mundo, comienza a tener consecuencias y no toda la humanidad tendrá la capacidad para aguantar tales cambios, lo que le provocará cambiar y eso no le conviene a los más poderosos.

Aun así, este tipo de crisis producen soluciones. Es probable que se desarrollen nuevas tecnologías que permitan la comunicación entre todos de nuevo. Es triste ver que el sueño de libertad haya durado tan poco tiempo. Es increíble observar cómo las personas somos cada vez menos importantes, por la creciente defensa de una organización. Nos equivocamos en el desarrollo de las teorías sistémicas, esas que nos permitió desarrollar y comprender muchas cosas, pero que, para algunos, con poder, lo ocupen para controlar, para limitar, para frenar el desarrollo de la humanidad.

Veremos qué pasa. Hay dos posibilidades: La primera es adaptarnos al costo que se impongan por las empresas dependientes de otras empresas que permiten el flujo de información. La segunda es crear otro puente de información, que gradualmente será de nuevo controlado y tendrá que recrearse. Lo preocupante será para los que desconozcamos sobre tecnología, tendremos que depender de los talentos que defienden las herramientas de libertad. 

Si alguien en su pensamiento absurdo, pensó que nunca caería la economía más influyente del mundo como es la de Estados Unidos, creo que con esta resolución, acaban de darse un autogolpe y no se han dado cuenta. Piensan que el petroleo o el flujo del dolar, dan certidumbre. La internet era la cuerda que les permitía equilibrarse, no sé qué pasará ahora que se quitaron la cuerda.

Es lo que pienso... ¿Tú qué piensas?

15 diciembre 2017

Mi última crítica

Estamos siendo testigos de una época donde es probable México deje de existir. Así es, no exagero y es preocupante. Estoy observando cómo el poder distorsiona la realidad a niveles fuera de lo normal. ¿Es verdad lo que está pasando? El control se está llevando a un punto absurdo, y no es sólo en México, sino en varias partes del mundo. Pareciera que aquellos que se sienten amenazados por los cambios sociales, los cuales van con una tendencia de libertad, son frenados, son bloqueados. ¿A qué se tiene miedo? ¿Quiénes tienen miedo? ¿Miedo?

Estoy con sentimientos encontrados ante la pesadilla que se puede prever el próximo año, y es increíble que todo se mueva tan orquestadamente para un fin, mantener el poder, y cómo es posible que no sea así para el bienestar de la mayoría. Creo que estamos siendo testigos del principio del fin. Espero, como casi siempre, estar observando catástrofes en tiempos de paz, de verdad, espero sea sólo una percepción equivocada, de lo contrario, esto se va a poner feo.

Pensamos que la creación de una computadora, de máquinas inteligentes, de robots, era el futuro de la humanidad. Creo que no se equivocaron, mas que de un detalle: Los robots no son los que construiremos de manera artificial, sino transformaremos al ser humano en robot para cumplir órdenes, y nada más. Todo, según mi observación distorsionada por la suma de hechos, parece indicar que, con los cambios represivos con los que nos encontraremos, regresaremos a la nueva edad media.

Es lo que pienso... ¿Tú qué piensas? Porque ahora, como en el lugar feliz a donde deberíamos de estar, tendríamos que ser felices, sin cuestionar siquiera para qué estarlo.

http://www.sinembargo.mx/14-12-2017/3363258

13 diciembre 2017

Mil veces una mentira

Una de las frases que me he encontrado, al parecer fue hecha en Alemania, pero no recuerdo el nombre de su autor, no porque lo haya escrito textual, sino era la descripción a lo que un miembro de "poder" hacía: Mentir hasta ver que los interlocutores le comenzaban a creer. En México, al parecer, es un método que desde el siglo pasado, han creído funciona. Lamentablemente parece que así es.

Este fin de año ha comenzado un ejercito de publicidad para convencer a las personas de varias mentiras, y no es porque lo diga así porque sí, sino que, quienes hemos vivido en zonas conflictivas, en sitios donde se ve la nula acción de nuestros empleados, quisiéramos que como sus jefes, los pudiéramos despedir, pero eso no ha sido y quizá nunca será posible.

¿Utilicé la palabra empleados? ¿No se suponen son una autoridad? ¿Es nuestra culpa el que dejen de tener poder sobre las personas?

Estuve recordando cómo ha sido el proceso del descontento social hacia los poderes que conforman al gobierno y recuerdo cómo en los libros de educación básica por parte de la Secretaría de Educación Pública, al describir toda la estructura gubernamental, una de las palabras recurrentes era: Poder. Poder Legislativo, Poder Ejecutivo, Poder Judicial. Desde entonces, como todo niño, imaginaba que eran fuerzas invencibles, y conforme fui creciendo, voy entendiendo porqué esa percepción y porqué los que están en ese lugar lo defienden hasta con los dientes.

Los que nacimos en los años 80's del siglo y milenio pasado, es decir, hace 37 años a la fecha, supuestamente estamos acostumbrados a una crisis constante, por lo tanto podemos seguir haciendo milagros con el poco ingreso que tenemos. Si somos tan buenos administradores ¿Por qué seguimos en crisis? Esta característica, aunque suene machista, se le ha atribuido más al género femenino, a parte de ser una mentira, es preocupante ver cómo ese modelo es obsoleto. ¿Entonces por qué nuestro pensamiento sigue como hace 30 años? Porque no hemos cambiado en ese tiempo para nada.

¿Sigue todo igual? No, gracias al internet. Éste medio nos permite ver lo que hace 30 años era imposible: El modo de vida de lo que eran mitos, cuentos, utopías. Aun así, seguimos pensando que un administrador sea el que nos salve, cuando nosotros podemos ser mejores administradores que los que dicen lo harán ¿Entonces por qué los elegimos, mantenemos, defendemos? Porque nos dijeron que en donde están tienen poder y ese poder es el responsable de cambiar todo, y es cierto, el problema es que no para el interés común, sino para el de sí mismo. ¿Cómo nos creímos eso? En base de mentiras que con el paso del tiempo se han transformado en verdad, hasta que la realidad nos muestra que no es así.

Un amigo hace unos años me decía que la mentira depende de dos personas, quien miente y quien cree la mentira. Creo que sabemos qué hacer dicho lo anterior, pero será peligroso, porque ese cuento de hadas es real para unos cuantos, y no dejarán que se destruya tan fácil.

Han comenzado la publicidad de lo "hecho" por la administración actual. Se ve bonito, quisiéramos que fuera así, pero sólo es una ilusión, como aquel juguete que nunca te trajeron los reyes magos, y nunca lo harán.

10 diciembre 2017

Ideas extravidas

Hace poco comencé a ver qué tan constante soy al escribir en mi blog, y lo que vi, es un desastre. Primero que nada, no he podido ser constante. ¿Qué tanto se parece a mi vida? No tanto, por lo general cuando algo me gusta, le sigo. ¿Entonces? ¿Qué pasa?

Desde hace algunos años, las ideas en mi mente son cada vez más revueltas. Es cierto, eso afecta mucho, pero cuando comienzo un proyecto, generalmente, comienzo a ser responsable, siempre que sea algo constante, de lo contrario, el aburrimiento comienza. ¿Es lo mismo en grupo que individual?
No, en grupo soy mucho más responsable que de manera individual.

Tuve muchas malas experiencias al trabajar en equipo, porque la mayoría de los maestros ocupaban un método muy rígido, técnico, sacado de un libro; tenía la sensación que nunca lo pusieron en práctica y el fundamento era la manera de resolver las dificultadas: "Lean, si no saben resolverlo me dice que no han leído". Más menos palabras, pero la mayoría decía algo similar. Por lo tanto, era pragmático, así que mucho de lo que hacía era ser uno de los responsables o el único, que entregaba lo necesario para no reprobar. Ven que la calificación es más importante que aprender o enseñar en México.

Entonces, me adapté a un grupo donde tomaba roles y acciones muy específicas y no, como antes, buscaba resolver todo. Eso me hizo muy flojo, muy perezoso, muy soso, muy "relax".

Eso se ha reflejado mucho en mi blog. Lo supe al ver las gráficas y eso me hizo reído y preguntarme qué hacer para el 2018. La respuesta es: Hacer algo educativo.

Siempre ha sido mi objetivo, pero no sabía qué hacer, además que he estado mudándome de Windows a Linux, y hasta el momento me he adaptado más y mas a Linux, pero muchas cosas que venía haciendo, no todas las he regularizado, pero sí, sigo con ese objetivo porque, no es que sea el experto en ese tema, sin embargo, creo que puedo aportar algunas cosas. Aportar y no sólo criticar, exponer y contrastar será el camino, porque algo que vi en muchas de mis entradas, fue, pura, crítica y eso a largo plazo da mucha flojera leer.

No voy a prometer nada, porque no funciona, pero así como tuve constancia hace unos meses y vi la respuesta de algunos que entran al blog, creo que con temas más serios y amenos, los resultados serán igual y mucho mejor.

Veamos qué pasa en el 2018, veamos, pero con acciones, basta de ser paciente, de ser agente, ya es momento de moverme y espero les sirva, porque lo que compartiré será lo que aprenda día a día. "Amenazo" con poner más pestañas para organizar todo lo que haga.

Por cierto, este blog, a pesar de que ven cosas raras alrededor, no busco dinero. A principio de este año era ese el plan, pero creo no es lo más importante. Lo que aprendí este 2017 a diferencia del 2016, es dejar de medir el éxito con la cantidad de ingresos que tenga, porque es frustra, tanto cuando te das cuenta que el esfuerzo no se tiene que enfocar en la "lana", sino en lo que se hace todos los días: vivir.

02 diciembre 2017

Linux Nuevo Artfulpup 17.10.01

En estos días se publicó un nuevo Puppy llamado artfulpup. Estoy comenzando a ver qué tiene, qué funciona y qué no, pero si no has instalado jamás un sistema operativo línux, tranquilo, no es difícil aunque parezca ser una pesadilla, hasta que lo conozcas y te des cuenta era sólo un sueño y que la realidad será extraordinaria a partir de esa experiencia, clora, con paciencia.

Es un poco complicado, cuando no se tiene una cámara para grabar todo el procedimiento de instalación, porque al no poder capturar la pantalla, se complica un poco, sobre todo cuando se quiere poner énfasis en ciertas partes de la pantalla durante su explicación. Cuando se pueda hacer, se los compartiré. 

Mientras, les hablaré de las diferencias y similitudes que he encontrado entre Linux y Windows. Mac no porque soy "probe", y si eres del extranjero, sabrás que aquí se paga poco y cuesta todo casi igual que en tu país, dependiendo qué moneda manejen. Comencemos con las similitudes.

Similitudes

La instalación es muy similar. Para los que hemos instalado works, Windows 95, 98 o 2000 sabremos que nos pide ciertos datos para configurar las bases del sistema operativo: Espacio, identidad, tiempo, comunicación. Por lo tanto, si eso te encuentras en la instalación, sabrás qué hacer sin miedo de que algo malo pase. Lo pero que puede pasar es que no puedas arrancar ningún sistema operativo o la bios muera, pero no pasa nada.

Al momento de finalizar la instalación e iniciar a usar el sistema operativo, tienes que buscar las actualizaciones del equipo. ¡Sí las hay! Algo que me gustaría compartir, según mi experiencia, es la diferencia entre actualizaciones, complementos y soporte. Aunque éste último debería incluir los dos anteriores, no siempre es así, pero eso lo hablaremos en las Diferencias. Sin embargo, es importante actualizar drivers, software, codecs, entro otros, para el uso correcto de la máquina. Aquí es donde omitimos a Mac, porque ese es otro proceso, porque cuando te lo venden el software está diseñado para el hardware.

Después de ello hay que buscar un buen antivirus. ¡Sí! ¡Antivirus! Por muchos años se presumía que los virus no pueden atacar a Linux, era casi inmune a ellos. También se tenía la idea que muchos de esos virus eran fabricados en Linux u otros sistemas para corromper Windows. Lo cierto es que hay infinidad de lenguajes para hacer virus, pero al ser Windows el softaware más utilizado desde finales del siglo pasado, lo que comenzaba como una mala broma, comenzó a tornarse cada vez más serio y a producir daños, sobre todo a las empresas. Con el tiempo Linux ha comenzado a utilizarse más por lo que las amenazas comienzan, al igual que en las Mac.

El uso no es muy distinto a Windows. Muchos han aprendido por recomendación o por obligación el uso de Windows, pero la verdad es que la mayoría lo utiliza para trabajar en editores de texto, cálculo, base de datos, creación de diapositivas. Los que han querido ir un poco más allá, utilizan la computadora para gráficos o audio que en la actualidad, gracias a los gráficos en ambos sistemas operativos, se puede lograr. En realidad siempre se ha podido, sin embargo hubo algunas diferencias que les platicaré más adelante.

Si eres experto en computadoras, estás más allá del bien y del mal, el uso del sistema operativo es dependerá de tus necesidades. Si eres usuario de una computadora, créeme que te gustará Línux porque, si lo instalas o te instalan el sistema de manera correcta, todo funcionará bien. Si algo se desajusta, te recomiendo picarle por todos lados y/o recurrir a quien te instaló el sistema operativo o buscar tutoriales para aprender a usarlo se windows, Linux, o el que sea. Tanto Windows como Linux puedes modificarlos, claro, con ciertos límites, pero esos límites los veremos en las diferencias.

Los dos sistemas se adaptan a la mayoría de las arquitecturas de computadoras, aunque todo se ha standarizado. Tan standar es que incluso puedes compartir varios windows y varios linux al mismo tiempo. Claro, es para quienes les gusta experimentar. Pero como usuario final, dependiendo de las características de tu hardware, pudes instalarle cualquier windows o linux, sin embargo, allí se complica para los dos porque de Windos XP y anteriores, así como algunas distribuciones Linux antiguas, no tienen soporte o algunos archivos se pierden en la web por causa de su no uso o porque el autor o dueño ha decidido no compartirlos más.

Diferencias

Aunque mencioné que las instalaciones son similares, lo que las hace diferentes es el tiempo. Una instalación de Windows donde se incluye el sistema operativo, la cofiguración básica, la instalación de sistemás básicos como drivers, servipack, software importante para el funcionamiento, la activación, software complementario obligatorio, codecs, office, antivirus, y algunas otras actualizaciones, te pueden llevar muchas horas, muchas, a veces un par de días si es que no tienes respaldo de nada y tienes que descargarlo; o comprar y descargar; o ir a las tiendas y comprar el software compatible con windows o pedirlo por internet y si no tienes una cuenta premium esperar varios días para tener el o los programas en tus manos. En el caso de Linux, la instalación, dependiendo de la distribución, puede tardar como máximo 40 minutos que incluye la instalación, pre-configuración, la actualización del software, la configuración del hardware, la red, etc. Gracias a que muchos de los componentes de hardware son soportados por linux y si tienes internet, se adapta en la mayoría de las ocasiones o te sugiere en las versiones más actualizadas.

Si recuerdan les dije que ese era el tiempo máximo, tomando en cuenta tu casi nula experiencia gracias a que todo es muy intuitivo. Si cometes errores quizá sea frustrante, pero te garantizo que es didáctico y aprenderás mucho en el proceso. Cuando conoces el proceso, el tiempo mínimo de instalación hasta su uso de Linux es de 5 minutos. Entonces si comparamos Windows que puede quedar totalmente funcional en varias horas a Linux donde está listo para usarse en 5 minutos, es una gran diferencia, sobre todo para quienes nos dedicamos al mantenimiento.

El soporte existe para los dos sistemas operativos, sin embargo por el momento para Windows es del Windows 8 en adelante, porque para el 7 ya está la amenaza de desaparecer por completo pronto como con sus versiones anteriores. En el caso de de Linux depende de la distribución, aunque por lo general es de 5 años en la actualidad, gracias con periodicidad hay versiones nuevas de la misma distribución y el soporte se refrenda. Otros tienen sus sitios ftp donde puedes conseguir distribuciones y software correspondiente, el cual puede funcionar en computadoras antiguas de manera eficiente, aunque los navegadores (tanto para Windows como para Linux) ya no son compatibles con las páginas actuales en sitios populares de internet.

Una de las diferencias entre Windows y Linux por muchos años, eran los ataques de virus. Se decía que Linux, así como Mac, eran casi inmunes, sin embargo ya hay distribuciones de antivirus para Linux. El trabajo no será el mismo, Windows busca lo automático porque su misión es que te preocupes por el trabajo y no por el mantenimiento, sin embargo, esa ventaja tiene un costo. En linux debes de estar al pendiente y eso a largo plazo permite confiar más en tu instalación, sin altos costos. Eres libre, considerando que libre es hacer lo que quieras con responsabilidad, es decir, con pleno conocimiento. En el caso de Windows libertad es pagar para sentirse así hasta la siguiente actualización porque la ignorancia es menos frustrante, menos esfuerzo y se piensa que eso es mejor.

Antes el modo texto era una desventaja ante otros Sistemas Operativos donde los gráficos eran la novedad. Sin embargo, desde que Gnome contribuye con el entorno de escritorio que se adaptó para Linux que fue desarrollado en GNU que mantiene la filosofía de libertad, software libre, al ser una alternativa de UNIX, es lo que nos permite hoy esta alternativa, entre más y más historia. Los gráficos comenzaron a ser una realidad pero los equipos en su momento no estaban preparados para tanta exigencia, sin embargo, el hardware comenzó a mejorar y Linux/GNU y Gnome estaba preparados para ello.

Free no es sinónimo de gratis. Se espera el apoyo a partir de donaciones para subsistir o que el desarrollador lo haga por un gran sentimiento de compartir, con la esperanza que se repita el gesto y se añada o mejore el software por ser de código abierto en beneficio de más y más personas en tiempos donde todo se encarece. Es claro que se busca mejorar la herramienta para cobrar por el trabajo y eso requiere la cooperación de muchas, muchas personas.

De manera general son esas las diferencias: Windows  es dependiente de terceros en su mayoría de paga sin opción de modificar por derechos de autor; Linux es dependiente de terceros en su mayoría libre para usarlo, desarrollarlo y mejorarlo por tener licencia copyleft o Creative Commons.

Escribiría más y más, pero el chiste es compartir mi experiencia, para saber cosas específicas hay muchos libros, muchos, de los que pronto les compartiré aquí con uno que otro video. Así que si quieres vivir en comodidad, te costará mucho dinero, si te experimentar, desarrolar tu aprendizaje, Linux es tu opción. Si quieres vivir rompiendo normas al usar software de paga y te sientes orgulloso por ello, mejor usa esa sagacidad para conocer otros sistemas operativos, en este caso una alternativa es Linux, y mejorar la herramienta o herramientas para ti y más personas. Muchos que comienzan a conocer otras alternativas a lo que en escuelas, trabajos o tiendas nos han impuesto, cambian su perspectiva de pensamiento y productividad. Te invito a cambiar.

Te dejo un video de la distribución que voy a aprender a usar. Es muy ligero y muy actual, se publicó el 27 de noviembre de 2017. Si quieres el link ve a contacto y compárteme tu correo electrónico y te paso la biblioteca que me compartieron para probarlo.



Es lo que pienso... ¿Tú qué piensas?

29 noviembre 2017

La Guajolota

Cuando entré a Ciencias de la Computación, tuve uno que otro compañero que tenía raíces  "Dfereñas", hoy "CDMXiqueñas", pero fue un primo quien me explicó que significaba una "Guajolota".

Antes describiré al ave que se encontraba en territorio Prehispánico, por lo tanto es un término hasta cierto punto original de este lado del atlántico. No me es familiar escuchar "Guajolota" porque a la hembra del Guajolote la conocía como "Totola". Estas aves son muy valiosas y muy utilizadas en celebraciones civiles y religiosas en muchas partes del país. No entiendo por qué en la Película "Coco" fue excluida.

Teniendo claro qué es una "Totola" o "Guajolota" comienzo con las preguntas: ¿De dónde sacaron el la similitud para utilizar "Guajolota" como nombre para un desayuno compuesto? ¿Alguien lo sabe? ¿Me puede compartir la información? 

Es probable que no sepa. ¿Por qué? Porque el término es mucho de los Chilangos, Defereños o actualmente conocidos como CDMXiqueños. No tiene ingredientes ajenos o desconocidos para el resto de Mexicanos, pero quienes hemos visitado la CDMX, lo hemos probado y en algunas partes del país también con algunas variaciones. Si eres extranjero, es probable que en este punto, si no es que ya te aburrí, te preguntarás: ¿De qué hablas? A continuación la descripción de lo que hablo.

Guajolota: Pan de trigo abierto por la mitad donde se deposita un pastel de maíz nixtamalizado con manteca y condimentado con saborizante de fresa, limón o chocolate llamados "De dulce"; Rajas con Queso, Res o Pollo llamados "Rojos"; Salsa Verde con Queso o Pollo llamados "Verdes" o los de Mole con Puerco o Pollo llamados de "Mole" y no sé si los tamales con hoja de plátano entren en la receta.

Más menos palabras, lo anterior es una Guajolota.

Como verán, es la comunión entre dos cereales esenciales para la humanidad juntas, con ingredientes del viejo y del nuevo mundo hace ya poco menos de medio milenio. Vemos ingredientes como:

Maiz, Trigo, Cal, Grasa de Puerco, Carne de Puerco, Pollo, Queso, Mole con condimentos orientales, chiles, hojas de maíz, horno, agua en estado gaseoso o cocimiento a vapor, en fin, una mezcla de influencias que están en un desayuno completo y muy sabroso, aunque algunos no se atreven a probar.

Además si añadimos que es acompañado por café de olla; arroz con leche, Champurrado, Atole de Maíz, Atole de maza, atole de Guayaba, Chocolate, entre otras variedades donde, con excepción del café, son de maíz, arroz o trigo con consistencia líquida. Es un deleite.

Para no antojar más, e ir terminando, tengo una hipótesis de su creación y éste es sustentado por el albur, ese doble sentido ofensivo y algunos le consideran algo agresivo o violento, misógino y homofóbico, cuando en realidad es una expresión liberadora para el homosexual o heterosexual que algunos niegan tener dentro. Pienso que es un símbolo de triunfo hacia los que en su momento eran los conquistadores:

El Pan de Trigo es penetrado por el tamal de Maíz. ¿Quién le ganó a quién? O como se diría en México haciendo énfasis en el verbo "Chingar": ¿Quien Chingó a quién? Aun es una incógnita, tomando en cuenta que los conquistadores dejaron muchos aliados y que hoy ni la Guajolota nos recuerda que podemos ser independientes y ganadores.

Es lo que pienso... ¿Tú qué piensas?

25 noviembre 2017

Lo que estamos aprendiendo

Desde hace algunos meses a la fecha, y escuchando la plática del Programa México el árbol de los mil frutos del Maestro José antonio Robledo y Meza que pasó por tlciudadana, entendí que con la tecnología, los humanos seríamos desplazados como ha sucedido en las últimas décadas. No estoy de acuerdo del todo. ¿Por qué? Ahora que estoy retomando Linux, recuerdo también algunas cosas que reflexionaba en el 2004. ¿Qué pasaría si Linux lo aprendiéramos desde niños?

Es claro que la pregunta la hacía y me la hice ahora, porque algunas cosas de éste sistema operativo no logro aun comprender, y en el 2004 ni siquiera entendía. Esa pregunta me la hice cuando ni siquiera los smartphone existían, cuando las tablets no estaban mas que en la imaginación de muchos, gracias a la literatura y el cine de ciencia ficción. Una época donde las memorias Flash, ahora conocidas como USB, eran algo extraordinario porque los dispositivos de almacenamiento externo eran muy pequeños, aproximadamente de 1.5 Mb donde cabían los programas que hicimos por 60 meses sin problema y donde el crear un Compact Disc (CD) era la locura porque esos 700 Mb eran demasiado y la pequeña línea que se veía físicamente era de risa. Las memoria Flash eran regrabables, se podían formatear y reutilizar, pero difícilmente se lo damas al maestro, o eso nos dice la frase o dicho "Así se me han perdido muchas". En su momento 128 Mb costaban 150 pesos mexicanos lo que hoy en promedio cuesta una de 8 Gb.

Nota: Bit es la mínima medida de datos en una computadora. Byte (B) son 8 bits ordenados de manera binaria lo que se conoce o conocía como una palabra cuando estudiaba computación. Megabyte (Mb) son 1024 bytes. Un Gigabyte (Gb) son 1024 Megabytes. Hagan sus cuentas señores.

¿A qué voy con esto? ¿Es una experiencia o es una clase de computación? ¿Ya te aburrí? Quizá, pero retomo la pregunta: ¿Por qué no aprendemos esto desde niños?

Algo que ignoraba en el 2004, es la cantidad de información que a ciertas edades de nuestro desarrollo podemos adquirir, contener, procesar y reproducir. Esto último lo aprendí en Psicología, donde soy Licenciado. Entonces la pregunta ha cambiado: ¿A qué edad comenzar a aprender Linux? Y esa pregunta está rondando en mi cabeza y recuerdo que alguna vez ya la había visto en algunos portales de internet que hablan del tema.

Cuando me encontré con Linux, fue ya en mi etapa adulta, a los 18 años. Es cierto, aun es tiempo para adquirir saberes más rápido que ahora a mis 31 años, y es mucho más rápido y eficiente cuando somos niños. He visto a muchos que tuvieron la influencia de una computadora desde que eran pequeños y sabían programar cosas extraordinarias, por ejemplo: Aron Swartz. Y como él hay miles.

Ahora, yo he escuchado a muchas personas que si un niño sabe manejar una computadora, una tablet, un smartphone, un dispositivo electrónico incluso como los videojuegos, creemos que el niño está en contacto con la tecnología y aprenderá a desarrollarla. Es una tontería. Es como pensar que si uno duerme con un libro sobre la cabeza, al despertar sabrá todo su contenido. Es un pensamiento que alimenta el pensamiento consumista y no el educativo como muchos creen.

Ahorita estoy hablando de Linux, pero hay otras opciones qué aprender tan grande como sitios WEB en la internet. Entonces, dejemos de creer, de pensar que un niño o adulto, por saber utilizar una computadora es más que los demás; o pensar que el tener lo último en la tecnología nos hará más inteligentes, más productivos. No es así. Si quieres ser eso, entonces hay que comprender que además de los conocimientos comunes, específicos y/o especializados de nuestro vivir, es decir, desde el que sus acciones tienen límites cognitivos o conductales, hasta el que es un erudito mundial, debería comprender que, para proponer algo en nuestros días, que se está estableciendo en la realidad, debe de pasar por la realidad virtual como herramienta o simulación y será necesario investigar y aprender a usar las tecnologías que, al fin y al cabo son herramientas, para no permitir que los monopolios tecnológicos nos vendan soluciones a problemas que tenemos, o peor aun, problemas que no tenemos; de manera costosas, innecesarias y amenazantes para nosotros y para el planeta.

Con las computadoras somos... eso que necesitamos aprender, y no lo que necesitamos usar.

Deberíamos usar las computadoras sin presumir que lo sabemos usar, y utilizarlas para descubrir qué podemos hacer con ellas. Aprendiendo y compartiendo los errores y aciertos: Lo que estemos aprendiendo.

Es lo que pienso... ¿Tú qué piensas?

24 noviembre 2017

Experiencia con Linux

Hace muchos años, muchos, tuve mi primer contacto con una computadora con el sistema operativo Windows 95 y fue escribiendo algunos textos para ayudar a mi prima en su tarea y al ver que era muy lento escribiendo y no manejar de manera adecuada las sangrías, mi intento terminó siendo el que dictaba el texto de la libreta. Desde entonces las computadoras no serían mis aliadas.

Tenía como 10 años, más menos, y cuando entré a la secundaria una de las opciones para elegir taller, porque era Escuela Secundaria Técnica, era Computación, pero me quedé con las ganas porque los lugares eran para los de "mejor promedio" y para los que pagaran cierta cantidad que, bueno, la neta, no hubiera pagado. ¿Por qué? Porque eran máquinas con Windows 95, algunos con windows 98. Claro, para ese entonces eran máquinas muy buenas, pero, la neta, pues no: "me duele el codo".

Mi papás se enojaron porque no había lugar, pero no importó mucho, el taller que elegí me encantó: Electricidad. Aprendí mucho.

Casualmente en esa etapa de la secundaria, un par de años después llegaron de una escuela particular llamada Centro de Computación Profesional de México, aunque ahora es, según lo que investigué ya un instituto. Imagínense, yo fui allí a finales de 1999. Sí, llevo 18 años en contacto constante con las computadoras. Nota: No les estoy haciendo publicidad, si lo hiciera, dejaría el link, pero no.

El primer programa que utilicé fue paint. Mi primer bit en una pantalla fue una estrella mal hecha y que borré con algo que parecía ser un borrador en el programa, antes de aprender a utilizar la combinación de teclas Ctrl + z. Sí, para mí fue algo importante, porque quería aprender, quería.

Me sentía orgulloso de lo que sabía, hasta que me di cuenta que eso que aprendí, con el pasar de los años, cualquiera lo haría sin pagar. Hasta que alguien me dijo que el comprobar que lo sé hacer con un certificado, me hace diferente. No creo que sea eso posible, y menos cuando descubrí que había más programas que los que me enseñaron. Así era mi pensamiento hasta que entré a la Universidad a estudiar Ciencias de la Computación. Grave error.

¿Por qué error? Cuando me senté en el pupitre, la primera clase que tuve, matemáticas elementales, el maestro dijo que lo que aprendiéramos lo programaríamos en lenguaje C. ¿Y qué creen? ¡No sabía qué era C! Así que desde allí comencé mal. Después tuve mi primera maestra de programación y dijo que aprenderíamos C y C++. Preguntó quiénes sabían programar en esos lenguajes y algunos levantaron la mano. Mientras nos presentábamos comenzaron a decir que algunos sabían programar en BASIC, PASCAL, C, C++, y otras cosas que en su momento no sabía qué eran. Gran frustración que continuó hasta hace unas horas, porque nos dijeron que el sistema operativo que se utilizaba en la facultad era Linux. ¡No sabía de qué estaban hablando!

Ese mismo año tuvimos en la familia la primera computadora de la casa, de la familia. ¡La descopuse en el momento que quise instalar Linux Red-Hat! Descompuse el arrancador y posiblemente la BIOS.

Así que no tuve buena suerte con las computadoras desde entonces. La repararon en el lugar donde se compró. Hoy sé qué es GRUB, ahora que lo pienso, si pudiera regresar al pasado, lo resolvería fácilmente. Lo lamentable en ese entonces para mí, fue que todo era tan desconocido, que comencé a estresarme, hasta que comencé a tener ataques de pánico que se han repetido hasta ahora. De verdad, era como estar en un laberinto sin saber a dónde ir y qué hacer. Tuve que dejar de ir a la Facultad de Ciencias de la Computación.

Aprendí muchas cosas durante esos años en la universidad, desgraciadamente todo lo referente a Windows porque era lo que conocía. Aprendí a hacer muchas adecuaciones a su versión XP y creí lo tendría para siempre. Después salieron varias versiones hasta la más estable que fue el 7. Ahora me niego a usar el 8 y 8.1, y con mucho mayor razón el 10 por la manera que se debe de instalar y porque estamos a horas de que deje de ser gratuito.

En el 2013, gracias al servicio social. ¡Sí, regresé a la Universidad! Claro, ahora entré a la Facultad de Psicología. No pregunten por qué, y no hace falta, porque como decía el ahora todavía presidente de los Estados Unidos Mexicanos: Enrique Peña Nieto: "Yo sé que no aplauden"; en este caso sería: "Yo sé que no comentan". Como les decía, en el Servicio Social en Radio BUAP, siglas que pertenecen a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, invitación de la Facultad de Filosofía y Letras específicamente del Colegio de Filosofía, donde me encontré con un proyecto llamado TLCiudadana donde encontré a Marco Guitérrez quien utiliza para éste proyecto Linux. Sí, me encontré con mi peor pesadilla.

Fue tanto mi terror que pasaron poco más de tres años para comenzar intentos de mudarme a Linux, claro, después de 13 años. Hoy Linux es muy diferente, y en estos momentos, estoy escribiendo desde éste sistema operativo, por lo que termina un trauma que duró más de una década por huir de éste sistema el cual, hasta el momento, le estoy tomando confianza y probablemente le diga adiós a Windows, después de 18 años de comenzarlo a utilizar en forma.

Como es algo relativamente nuevo para mí, les compartiré de vez en cuando, aunque sea sólo una vez al año, lo que me cause sorpresa de linux. Pienso que la experiencia con Linux, será igual o mejor que Windows, a menos que algo pase y sea todo lo contrario.

10 noviembre 2017

Querer no es poder

Han pasado tantos temas por mi mente, tan buenos que se necesita publicar o hacer un video o simplemente hacer un enunciado y publicarlo en mi Twitter. Sin embargo, no lo hago por: mala memoria y/o por falta de ganas para desarrollarlo. ¿Si es sólo escribirlo, no? ¿Vienen los pretextos? ¿Será flojera?

Es complicado hablar hoy en día sobre por qué no se quiere hacer algo, porque comienzan las críticas y comparaciones, como si todo lo que uno saca por la boca, lápiz o lo que sea que permita emitir y trasmitir un mensaje: Suene a pretexto. ¿Será que la vida es simple y no lo veo así? ¿Será que en realidad el quejarme es malo? ¿Será que tiendo al fracaso por ello? No lo sé, pero hay días que no quiero hacer nada y no sé por qué.

La depresión es una explicación para ello, sin embargo no se le ha dado la importancia que debiera. ¿Por qué? Porque los intereses son efímeros y muy importantes por ser sustituibles. Si es algo que no durará mucho: ¿Por qué le doy tanta importancia? ¿Por qué deseo tenerlo? ¿La vida es desechable? ¿Debería ver así el mundo?

He escuchado a muchas personas, y estamos en una contradicción constante donde se busca lo inmediato pero que dure mucho tiempo, y si se abandona no pasa nada, pero si otro lo abandona comienza la crítica.

Hoy somos observadores y juzgar es una constante. ¿Qué está provocando esto? Sonará de nuevo a pretexto pero es por el entorno social en el que estamos.

Me recuerda a la ocasión donde una mujer que me quería convencer en leer la biblia. Dentro de uno de sus argumentos, el que llamó mi atención, es el peligro de extinción de la "Autoridad". La autoridad, para muchas personas, es un estatus que sigue siendo muy importante y que tiene muchas formas de verse, pero, la que más ha resaltado es la rebelión a la autoridad. ¿Para qué rebelarse a la autoridad? Porque cada vez la autoridad no lo es y ha caído en autoritarismo, ese que provoca movimiento y no del todo propositivo.

En el mundo, los que tienen poder ya no lo buscan, lo quieren mantener, y al no permitir que otras personas lo experimenten, tarde que temprano el otro buscará algo alternativo para llegar a eso que es tan valioso como el oro, como el diamante: el poder. 

Otra experiencia que me permitió ver cómo nuestra imaginación colectiva contaminada con el autoritarismo, da poder a alguien por un objeto, un discurso o vestimenta; y así como se le asignó ese poder, es fácil de quitar. Entonces ¿Por qué no hacemos eso simplemente y ya? No, porque alguien nos metió la idea de que, para quitarle el poder a alguien es quitárselo como si fuera un objeto, cuando en realidad proviene de una gran subjetividad; por lo tanto el querer quitarle eso al otro es lo más importante sin darse cuenta que el competir le da más poder en lugar de quitárselo. La competencia es una trampa.

La vida es fácil, pero la vida se toma muy en serio, y quienes defienden la vida fácil, lo hacen con una pasividad que al despertar aparece una gran agresividad contenida y los medios, al verle sin control, lo encaminan a donde se le quiere: "Luchar contra el poder". 

Si no se puede pasamos a la espada que mata lentamente que es el "querer", sinónimo de constancia, de ganas, de lucha, de disciplina, etc. entonces se arma la frase "querer es poder", y aquí nos encontramos con una construcción sencilla y compleja que hace a la persona entrar a una especie de hoyo negro, de remolino del que su intensidad nos acomoda en tres zonas básicas: a) Confort, b) Crisis y c) Muerte.

¿Donde está la felicidad? ¿Dónde está la tranquilidad? ¿Donde está el bienestar? Cuando uno las menciona, los demás atacan y quieren tomarte para sacarte de alguna de esas zonas hasta que les dices que no.

Una de las más mencionadas es la zona de confort y todos quieren sacarte de allí tras un gran diagnóstico y la cura por excelencia: "Sal de tu zona de Confort" y mágicamente la situación "debería" de cambiar.

Cuando estás en crisis te dicen que es sinónimo de cambio y que te beneficia a pesar de las dificultades y que pasará. Todos te animan para aceptar la situación en la que te encuentras, no aportan herramientas, echan muchas porras. Se agradecen, pero no hacen falta porque te recuerdan lo que haces y el escucharlo tantas veces, se interpreta como si lo hecho no fuera suficiente.

Cuando hablamos de la muerte, los demás intentan arrastrarte en una zona de confort de la cual no estarán de acuerdo pronto. La queja constante suele ser etiquetada como una conducta de víctima, provocando aislamiento de la persona en un estado complicado y de los demás al darse por vencidos o no querer contaminarse de lo que le pase al otro como si fuera una enfermedad, una bacteria, un virus; sumando que la vida te tiene ocupado, y regresarás cuando la persona encuentre la solución o para despedirte tras su muerte.

La muerte amenaza, causa crisis y es buen síntoma porque se acerca el cambio pronto y la historia es un remolino con caminos de laberinto del que no sabes cuándo va a parar o terminar. En realidad sí: Cuando ese problema muera o la persona decida hacer algo similar cognitiva, emocional o físicamente.

Afortunados los que salen de ese remolino y para ello hay que perder el miedo de soltarlo y descubrir a dónde te lanzará. Ese "Dónde" que no sabes si morirás o vivirás tras el golpe, fracturas, raspones, etc. y tengas que aprender a sobrevivir a un nuevo mundo con personas y pensamientos distintos; y aprender lo suficiente antes del próximo remolino.

Lo difícil es lo de menos. Lo de menos es que sea difícil. Querer no es poder porque a veces no se tienen  las herramientas para hacerlo, y aunque se tengan, a veces no se quiere utilizarlas para poder, porque el poder causa mucho daño.

Caemos entonces a lo básico: decisiones.

Las primeras decisiones caen en quién hacer caso y a quién no entre los que se incluye a las personas que nos rodean y las personas que tenemos en nuestra mente. Si logramos identificarlas, estamos del otro lado, si no, seguiremos en el remolino hasta que la realidad contradiga a una de esas personas y decidamos qué hacer y a dónde ir, decidiendo o por resbalar nuestra mano con el que nos aferramos al problema, accidentalemten.

Querer no es poder.

Es lo que pienso... ¿Tú qué piensas?

No me había dado cuenta

Algo que me llama mucho la atención, es que hoy todos somos jueces, es decir, que todos tenemos voz y voto de cualquier tema. Claro, eso es...