24 enero 2018

Nunca más, será una buena idea

He estado escuchando, observando cómo van las elecciones de éste año en México, y no sé ustedes, pero creo que están pasando muchas cosas, pero la sociedad, no quiere moverse. Me extraña que, después de escuchar y ver muchas entrevistas en televisión abierta sobre pueblos, comunidades, artesanías, entre muchas expresiones que, cuando era niño, ni de broma se veían o se comentaba, me doy cuenta que somos unos hipócritas.

¿Por qué hipócritas? ¿Me siento mal? ¿Qué me pasa? ¿Por qué la ofensa a los demás? Porque, con excepción de Chihuahua, no nos estamos manifestando, ni siquiera en dibujos, memes o algo simlar, ante tanto destape. ¿Será que no nos interesa? ¿Será que ante tanta sobre exposición a la política partidista estamos asqueados? ¿Será que muy en el fondo sabemos no pasará nada?

Creo que estamos como en una montaña rusa, a punto, a casi nada de bajar y no hay poder humano que nos detenga. Estamos a 4 meses y una semana para saber si esto cambiará de nuevo, como lo fue en el año 2000, o de nuevo enfermaremos del estómago por ser testigos de una injusticia que nos lo tendrán que cobrar y reclamar futuras generaciones, y es que, parece, que no nos damos cuenta que en ésta era de las redes sociales, no sólo quedarán expuestos los actores públicos, sino que, también nosotros quedaremos en la memoria virtual colectiva como una generación que no logró el cambio.

En el 2000 apostamos en quien pensamos haría algo distinto. Es cierto, en el año 2000 estaba apenas en las secundaria, pero desde entonces, el ambiente era muy optimista porque se sabía que se sacaría al partido del poder que se aferró a él décadas. Sin embargo, 18 años después, uno se da cuenta que no fue la mejor opción. Hoy, se siente ese ambiente, algo muy parecido, como si se supiera qué fuera a suceder, sólo queda que, no pase lo mismo. ¿Cómo evitar que pase lo mismo? ¿Será éste el cambio verdadero? ¿Es la esperanza? Creo que no, pero hay algo muy importante que, como sociedad deberíamos aprender a partir de éste 2018: La alternancia es sana.

¿Qué pasaría si en el 2012 López Obrador hubiera ganado la presidencia? ¿Todo lo que ha salido a la luz, sería lo mismo? ¿La violencia hubiera disminuido? ¿Los trabajos darían certidumbre a las familias? No lo sabremos, hasta que le demos chance. ¿Le demos chance? Sí, nosotros somos los que mandamos, pero por algunas muchas razones creemos que, quienes llegan al poder, son dioses, y hemos descubierto que no es así. ¿Entonces?

Creo que estamos conscientes de quienes no deben de ganar para que las cosas cambien. También sabemos a quiénes hay que dejar de apoyar de ahora en adelante. También sabemos que hay que cambiar mucho la forma de competir, porque hoy los partidos políticos necesitan modificarse a lo que deberían de ser: Representantes sociales. Desgraciadamente hoy son representantes de todo menos de la sociedad.

Conste que no estoy diciendo que voten por Morena, de hacerlo me estaría contradiciendo. Pero sí sabemos por quiénes no votar, que por cierto, no es lo mismo que: no votar. En elecciones del 2012 caímos en la trampa de no votar, muchos estaban convencidos que era una forma de protesta y supuestamente el abstenerse obligaría al IFE, hoy INE, a cancelar las elecciones. Todavía existía confianza en la Institución a pesar del robo en el 2006 para el partido de Izquierda del que hoy es un fantasma que se le colgó a un Partido de ultra derecha, cosa hoy inexistente, porque el unirse los dos polos, es síntoma de problemas, y con lo hecho por Fox, pues no hay antecedente para ir por ellos.

Cómo me hubiera gustado que Marichuy hubiera tenido el apoyo del país. Desgraciadamente por ser indígena, a muchos les salió lo extranjero o la visión conquistadora inconsciente que nos heredaron haca poco menos de medio milenio. Pero de no quedar los de siempre, es probable que en un futuro los partidos desaparezcan y la sociedad se involucre en su propio crecimiento. Creo que hemos aprendido que, el delegar nuestra decisión a un tercero, no fue ni será jamás una buen idea.

No me había dado cuenta

Algo que me llama mucho la atención, es que hoy todos somos jueces, es decir, que todos tenemos voz y voto de cualquier tema. Claro, eso es...